6 de febrero de 2016

Este jueves, relato. Cierre de convocatoria


En nuestro paso por la peluquería, ha habido de todo: Hemos cortado, rizado, mechado, coloreado, degollado, pelado, recordado, amado, engañado, ligado, barrido... en fin, que hemos sido, a la vez, ayudantes, estilistas, barberos y clientes. En definitiva, que un corte de pelo parece que da para mucho. Y ahora que todos estamos como un pincel de aseaditos, limpios y presentables es hora de irse de Fiesta. Por ejemplo, la que nos propondrá mañana Charo desde su blog: "¿Quieres que te cuente?"  
Agradecer el arte y la generosidad de Casss que una vez más hizo los dibujos de los enlaces.
Besos

5 de febrero de 2016

Este jueves, relato: Mis horas en la peluquería.


Cada día abro el local a las 10:00. A veces tengo cola. Esto sucede desde que mi jefe, Pedro Pacheco, conoció a Graciela. Fue entonces cuando tuvo la feliz ocurrencia de hacer la peluquería "Unisex". Hasta ese momento era sólo una barbería para hombres; pero Graciela, la cubana con la que mi jefe se lio, o se encamó, o vaya usted a saber, le convenció para ampliar el servicio a señoras.
-Sólo es una cuestión de marketing -le dijo ella-, mientras le mordía la oreja.
Al día siguiente colocaron un luminoso que decía "Grace & Peter - Estilistas".
No hace falta decir que la cubana está "para mojar pan". Y con tan sólo un curso acelerado por correspondencia, ha llenado las paredes de diplomas y los sillones de parroquianos.
Lo cierto es que yo, desde entonces, barro más que nunca y los clientes, los de siempre, los de la barba, ahora piden el servicio completo.

Más cosas sobre peluquerías aquí en la Plaza... 


31 de enero de 2016

Este jueves, relato: Convocatoria. "Mis horas en la peluquería"


Don Ricardo no era santo de mi devoción. Imponía, tan enjuto, tan circunspecto, tan estirado él con su guardapolvo gris. Pero por más que me resistía no podía evitarlo. Los brazos fuertes de mi madre me arrastraban por toda la calle hasta ponerme delante de la puerta de la barbería.
Una vez dentro la conversación se repetía una vez más:
-¿Qué le hacemos al niño, Amparo?
-Lo de siempre Ricardo… al cero, que vaya bien fresquito.

Este jueves vamos a contar y cantar, si os parece, cómo es una jornada de peluquería. ¿De qué hablamos? ¿A quién ponemos de vuelta y media? ¿Qué ojeamos (porque de leer, nada) mientras nos llega el turno? ¿Qué pasa con ese insufrible dolor cuando nos hacen las cejas? ¿Nos dormimos mientras la rubia (o el "morenazo") nos lava la cabeza?

Contar... contar, y no os importe pasaros, Tésalo está de viaje. Ya conocéis el funcionamiento. ¡Os espero! Aquí no hace falta pedir hora.  


PArTICIPaNTEs:



















Todas las imágenes son obra y gracia de Casss... Gracias rubia.