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22 de diciembre de 2007

Una tarde con Nino.



"Sufro al pensar que el destino, logró
separarnos...” así empezaba la canción “Mis noches sin ti” que Nino nos dedicó a Regina y a mí, en un concierto, al que fuimos a verle la tarde de nuestra boda.

Vicente Moya “Suco” era su manager, y nos invitó a todos los amigos a asistir al citado concierto en una población próxima a Valencia. Más fiesta y emotividad no se le podía pedir al acontecimiento.

Había conocido a Nino unos días antes, Vicente me acompañó a su casa para supervisar unos trabajos de Decoración y Amueblamiento que le estaban terminando y con los que no estaba satisfecho, me impresionó gratamente una habitación enmoquetada en blanco y con las paredes tapizadas en naranja, unos focos en el techo iluminaban diferentes marcos con los discos de oro y platino conseguidos hasta ese momento y un único mueble, que era un impresionante piano negro. Después de sucesivos encuentros, me pidió que empezara a trabajar en un Proyecto de Macro Discoteca que quería montar, algo atrevido y vanguardista, con mucho acero y cristal.

Mientras tanto nació su hija Amparo, a cuyo bautizo asistimos, una estupenda cena en el Restaurante de “Los Viveros”. Yo, había diseñado las invitaciones, en las que una simpática cigüeña motorizada traía a una niña del pico que ya alardeaba de ser, una “niña muy brava”. En el fin de Fiesta, Nino nos cantó a capela y con una dedicatoria especial para su hija, una inolvidable versión de “Noelia”.

Nino murió en un accidente de tráfico, unas horas después de nacer mi hija Vanessa.

Años mas tarde se organizó en su recuerdo, un Concierto Homenaje, que resultó ser multitudinario por la gran cantidad de Artistas y Público que asistió a la Plaza de Toros de Valencia, conseguí por mediación de Vicente, que obviamente formaba parte de la Organización, un pase de prensa que me permitió circular libremente con mi vieja Minolta por todo el Recinto, así, deambule toda la noche, entre el auditorio, el escenario y los camerinos, obteniendo primeros planos de todos los que se habían sumado a tan emotivo Homenaje.

No contaré quienes participaron aquella noche aportando su música a un público entregado y emotivo, ni siquiera con quienes compartí largos minutos de charla, ni a quienes fotografié una y otra vez, solamente haré referencia al último tema interpretado aquella noche.

...“Libre” empezó a sonar con su voz en off, acompañado en el escenario por su grupo de siempre, se iluminó la noche, las luces de la plaza se encendieron y, a las primeras notas del grupo, los asistentes, desconcertados se pusieron en pie, sobrecogidos y con ágrimas en los ojos se fundieron en una sola voz, compartiendo con Nino un Dueto inenarrable.

Yo hice lo propio con las mejillas húmedas apoyadas en la parte lateral del escenario.