21 de julio de 2012

A propósito de mí.



Queridos amigos, durante casi cinco años, mi Plaza ha sido un escaparate donde hemos intercambiado aventuras, retos, relatos, serias ironías y alguna que otra frivolidad. He contado cosas de mí, de mi nieto Alejandro, de mis hijas Carolina la Florista, y de Vanessa la Diseñadora de Interiores. Habéis viajado conmigo, visitado ciudades, conocido artistas y actores, dormido en hoteles y comido en restaurantes de todo tipo. He ido mostrando mi personalidad sin trampa ni cartón, con todos mis defectos y alguna que otra virtud.
Como pocos, me he desnudado y expuesto delante de la pantalla sentado al raso en algún banco de mi Plaza.
Siempre he sido alfredo (con minúscula) y aunque he acabado siendo Alfredo Cot, nada ha cambiado.

Sin embargo nunca os he hablado de Regina, mi esposa.
A Regina no le gustan los blogs, especialmente el mío. Dice, que me quita mucho tiempo de estar con ella y tiene razón. 
La elección es bien sencilla, con ella quiero envejecer y la “Plaza...” es sólo una corta estancia en una clínica de rehabilitación.

Regina es mi compañera y la amo con adicción, y si soy como soy, es porque me he ido haciendo así, poco a poco a su lado, a su sombra, con su inspiración.
Yo soy un corredor de fondo, pero la alocada dinámica de la carrera, no puede hacer que me olvide del verdadero objetivo de participar, que es llegar a la meta, habiendo disfrutado y compartido el viaje.
Por lo tanto, esta carrera se detiene. Una parada para tomar fuerzas y encontrar el Norte... “La Polar, es lo que importa”

La Plaza del Diamante, no se cierra, simplemente hibernará a la espera de una nueva Primavera.
Mi vanidad se queda aquí, y conmigo se viene el Amor para seguir lo que comencé hace años al lado de ella, de Regina.

Un abrazo a todos y hasta pronto.

4 de julio de 2012

Este jueves, relato. Secretas Fantasías


Benjamín tiene 90 años. Su vida, como agua que busca el mar, se escapa entre sus dedos.
No duele la indigencia, está solo. No le preocupa la muerte, a esa edad no es una desgracia de consecuencias irreparables.
Nunca hasta ahora había necesitado fantasías. Sus sueños, antes de serlos, ya eran realidad.

Tuvo cuanto quiso. Cariño, el de los que le conocían y sabían de sus bondades. Respeto, el de los que le frecuentaban y siempre encontraban apoyo. Admiración, la de los que necesitaron conocimientos y de él los obtuvieron. Amor, el de todos a los que amó.

Ahora, en su epílogo vital, se descubre en mitad de la noche soñando despierto. Es una experiencia nueva, desear algo en secreto. Por un momento con la mirada perdida sustituye la vista del inhóspito callejón por una borrosa ilusión... Y sueña con una pequeña habitación, cuatro paredes pintadas de recuerdos y una ventana por la que mirar, seguro y en paz, al mar... será su única y última fantasía.



1 de julio de 2012

A fuego lento. Las Brisas. Huelva


Enclave marinero en un bello rincón de la Costa de Huelva, donde sus gentes pescan los excelentes productos de la mar y viven en la armonía de su bonanza. A orillas de la Ría en la Calle Puerto, nº 2, donde goza del paisaje y las caricias de la brisa marinera dentro del embrujo de sus pleamares y el murmullo musical del agua.


En Mercado, para 4 comensales:
1 rodaballo de 1'50 kg.
2 patatas medianas
1 vaso de agua o caldo de pescado
2 dientes de ajo
aceite de oliva virgen, sal y perejil picado 
En cocina: 
Limpiar el rodaballo y sazonar.
Pelar las patatas cortándolas en rodajas finas, extendiéndolas sobre la bandeja del horno, que previamente se habrá untado de aceite. Sazonar y posar el rodaballo encima.
Añadir el vaso de agua o caldo y los ajos enteros y aplastados.
Hornea a 170 grados durante 35 ó 40 minutos.
Pasa el caldo de la placa a un bol de cerámica, dale hervor, espolvorea con el perejil picado y salsea el rodaballo.