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5 de mayo de 2013

Love duet


Anochece, el cielo está limpio y estrellado, Butterfly avanza lentamente hacia Pinkerton que descansa en un banco del jardín, se arrodilla a sus pies y le mira tiernamente casi suplicándole.
Las cuerdas frasean entre sí abrazando las primeras insinuaciones amorosas de La Mariposa, revoloteando como ruiseñores desde el fondo del jardín

“Amadme por favor aunque sea un poquito, como se ama a un niño, como a mí me corresponde, amadme por favor”

Pinkerton toma con dulzura las manos de Butterfly  abrazándola tiernamente

“Deja que bese tus queridas manos, ¡mi Butterfly!, Yo te he atrapado, Te abrazo apasionado. Eres mía, Si, para toda la vida”

...Se incorporan los vientos, que con una cadencia metódica y envolvente dibujan los fraseados amorosos de ambos

“¡Es una noche serena! ¡Mira: todo duerme! ¡Ah, que noche tan dulce! Cuantas estrellas, ¡jamás las vi tan hermosas!

La orquesta en pleno se insinúa una y otra vez en la construcción de la melodía que nos lleva lenta pero intensamente hacia el final del Dueto.

“Ven, ven, tiembla, brilla cada punto de luz... Ven, se mía, ¡Aleja la angustia de tu corazón! ¡Ah dulce noche! todo está lleno de amor, ¡el cielo sonríe! ¡Ah! ¡Ven! ¡Eres mía!”

...Aparecen luciérnagas alrededor de los amantes entre las flores y los arbustos,
en un “crescendo” sublime las dos voces se funden en una, la orquesta les sigue hasta el final de los agudos, creando una apoteosis final propia del más espectacular de los orgasmos musicales, hasta deshacerse en una sutil e intimista melodía que da el final al primer acto.

           

16 de diciembre de 2009

Una mariposa Magnífica


Por fin una Cio cio san con pinta de Cio cio san, un Pinkerton con pinta de borde, (inmaculadamente blanco) pero borde y una Suzuki con pinta de Suzuki, vamos... como tiene que ser.

Tercera representación de Madama Butterfly, en el Palau de les Arts de Valencia, producción alquilada al Teatro Wielki de Varsovia, lleno hasta la bandera y de principio a fin, como en cualquier clásico que se precie, lleno, excepto el palco VIP, que una vez más sólo estaban ocupadas dos de sus doce butacas, ...si, ya se que me pongo muy pesadito con este detalle en particular, pero ahora que me consta que me leen en el Palau, les hago una pregunta: ¿Qué pasaría si en alguna representación, que no fuese un estreno, evidentemente, citaran a 12 estudiantes del conservatorio media hora antes de empezar la función y faltando 2 minutos les dijeran: vosotros 3, 7 ó 12 adentro y el resto conociendo las reglas del juego, a casa? Me pongo en la piel de uno de los afortunados y no pararía de bailar de contento en una semana.

Esta Madama Butterfly es una producción que se deja ver y se deja ver muy bien, sin interferencias, sin rayas en la pantalla, ni asaltadores de caminos que molestan o distraen, ni interminables audio visuales que a excusa de querer ser imprescindibles conceptualidades, te alejan más y más de la esencia natural de la Obra.
Esta Butterfly, no necesita explicaciones, todos conocemos la ópera y lo único que pedimos es un equilibrio natural para disfrutar de una obra que nos sabemos de carrerilla.


Dicho esto, me atrevería a asegurar que la puesta en escena y dirección de actores de esta Butterfly es una de las más conseguidas que he visto y tengo en la memoria otras de Lindsay Kemp, Keita Asari, Mario Gas o Kan Yasuda.
Mariusz Trelinski, trabaja cada cuadro, cada escena con un equilibrio casi geométrico, perfectamente simétrico o deliciosamente asimétrico, consiguiendo composiciones de una gran belleza plástica.

La dirección de actores es sutil, sin movimientos gratuitos, salvo algún contado giro más o menos infantil y travieso, los figurantes, coro o cantantes se desplazan o quedan quietos formando parte de un paisaje que propicia la concentración del espectador, que en ningún momento le pierde la cara a la obra. Mención especial a los tres criados bailarines que protagonizan un sinfín de situaciones de una plástica bellísima y argumental.

La escenografía es muy apropiada y resuelve sus movimientos con elegancia, pasando del poco a nada con un lento desplazamiento de telón tanto en horizontal como vertical.

Un pequeño susto en el primer acto al aparecer el tío Bonzo colgado del techo que se diluyó tanto como corta es su participación en la tragedia y un excedido altar al comienzo del 2º, que también desaparece entre telones a los pocos minutos, son las únicas objeciones a la estética de la obra, que cautivó con una iluminación inspirada por lo que conozco en imágenes de la Butterfly de Wilson.

Un final muy vistoso, la trama musical da para mucho y el director polaco echó el resto con una puesta en escena impactante, casi monocolor (rojo, como no podía ser de otra forma)


Sólo añadir que hay un sin fin de detalles, unos conceptuales otros no tanto que me gustaron y de los que no hago referencia, por no extenderme y mantener el factor sorpresa para las representaciones que quedan.

Entusiasmó y mucho, Oksana Dyka, la soprano ucraniana se metió al público en el bolsillo, dulce y apasionada en toda su representación que redondeo con un final conmovedor.
El también ucraniano Misha Didyk, mejoró su primer acto, con un "Addio fiorito asil" firme y emotivo, muy a tono con el final solemnemente trágico de la Opera.

Maazel, la orquesta y el coro (genial el "Coro a bocca chiusa") son un cheque al portador, el director, pausó y pautó con eficacia el lirismo y la fuerza dramática de una Mariposa que nunca me cansaré de ver volar.

7 de diciembre de 2009

15/12 Cita con La Mariposa


Desde hace unos días, Maac, viene ilustrando con algunas entradas, detalles de la Madame Butterfly que vamos a ver en el Palau de les Arts, datos sobre la representación, intérpretes, directores, etc. incluso una referencia a la película del mismo título de Cronenberg, datos que nos aproximan a esta producción del Gran Teatro Wielki de Varsovia, sede de la Opera Nacional y que la representará para los polacos en Marzo de 2.010, dirigida por Plácido Domingo.

Esta producción, con la dirección de escena del director de cine Mariusz TreliDski, tiene muy buena pinta, a primera vista se trata de una escenografía muy en la línea de otras Butterfly de R. Wilson, tanto que he necesitado comprobar los créditos de las imágenes para ubicarlas en la producción correcta, supongo que es inevitable, Wilson, junto a Carsen son dos de los máximos exponentes del Minimalismo en Escena.


TreliDski
Wilson
TreliDski
Wilson
TreliDski
Wilson

Insiste Maac, en que en que "hay vida, más allá de La Boheme, Butterfly o Turandot" y a partir de ese comentario se crea un pequeño foro de opinión en el que incorporan citas a Tosca, Manon, La Fanciulla o incluso Suor Angélica.

Salvando las distancias y en mi opinión me quedaría sólo con la incorporación de Tosca a este cuarteto de Obras que configuran esa "Vida" con la que uno cerraría el "Cielo" de Puccini, ninguna es mejor que las otras, cuatro Obras Maestras diferentes, cuatro heroínas que protagonizan dramas y tragedias de indudable trascendencia musical.

A mi me pasa que siempre me parece la mejor, la que estoy oyendo
o viendo en ese momento.
Butterfly tiene momentos musicales extraordinarios, como su inigualable dúo en el primer acto o el impactante suicidio final, aunque a veces resulte teatralmente exasperante, llenando el escenario con metáforas de tradición, servidumbre, orientalismo, etc.

No quiero pensar que a Puccini le sobrara la historia y que al capullo de Pinkerton la traición y el abandono de una mujer que le ama incondicionalmente podría resultar sólo un añadido superfluo, y que quizás lo que pasa no importa tanto como las consecuencias de lo que pasa.

En fin, preparémonos que ahora toca La Mariposa, marionetas ambas en manos de un pacto ficticio, en un país y un momento en el que los pactos matrimoniales, no valen nada.
¿Cuánto no tendrán en común, Tosca, Mimi, Manon y Cio Cio San.?

26 de abril de 2008

...Una mariposa en el Palau

Veintidos años mas tarde, Lorin Maazel vuelve a dirigir esta misma producción que en Febrero de 1.986 presentara el Teatro Alla Scala de Milán.
El Palau de les Arts de Valencia cierra su temporada oficial con esta “Madama Butterfly” de aproximada estética minimalista junto al más intenso sentimiento Pucciniano.

Las reposiciones tan calcadas, tan fieles como esta corren el riesgo de perder actualidad, la frescura que evidentemente lo fué de este planteamiento del "menos es mas" sólo ha cumplido años.


El trabajo de Keita Asari, al contrario que el de Zeffirelli, no precisa de grandes manifestaciones barrocas en la ornamentación, su espacio escénico es tan solo una sutil sugerencia de donde estamos y que vamos a ver, pero de una pureza de líneas y mensajes subliminales que nos llegan en forma de luces, claroscuros, el día y la noche, escenografía equilibrada pero vieja y ya conocida (22 años) pero que tiene el momento sublime en la escena final del segundo acto, Butterfly, Suzuki y el niño se recogen a esperar a que amanezca: 

Haremos tres agujeritos en el Shosi para poder mirar y nos quedaremos callados como topillos” los rayos de la luna iluminan sus enmarcadas caras. El genial coro “ a boca chiusa” y sin que baje el telón funde el final del acto segundo con la overtura del tercero.
Personalmente prefiero al Pinkerton de Milán el tenor Peter Dvorsky, de aspecto e interpretación más convincente, Maximiliano Pisapia, también excelente tenor, de buen timbre y proyección parece que por alguna extraña e inexplicable razón lo tenemos abonado en roles de suma importancia (Rodolfo de La Boheme, Gabriele Adorno de Simón Bocanegra y ahora Pinkerton) Ella, Butterfly (china en este caso) estuvo a la altura de las expectativas creadas, la muy premiada Hui He cumplió con creces y enloqueció al personal, que en esta ocasión me pareció mas receptivo y concentrado que en otras, es de agradecer esos segundos posteriores a la última nota que te permiten mantener el ensimismamiento y el disfrute de lo acontecido.


En lo personal, a cada Butterfly que veo, mas mal me cae el impresentable teniente de la cañonera Lincoln y menos me creo a la engañada y seducida Mariposa, como dice Bernat Dedéu en su blog, (entre otras cosas) ”hoy las quinceañeras japonesas no le darían ni los buenos días y a ella, es para darle de hostias por creer en vacas voladoras” (duro Bernat, eh?)

En fin, muchos aplausos, bravos y bravas y un paquete de clinexs entero para secar las incontenibles lágrimas que en instantes de belleza incuestionable te proporciona el sabio Maestro de Lucca

27 de diciembre de 2007

Love Duet


Anochece, el cielo está limpio y estrellado, Batterfly avanza lentamente hacia Pinkerton que descansa en un banco del jardín, se arrodilla a sus pies y le mira tiernamente casi suplicándole.
Las cuerdas frasean entre si abrazando las primeras insinuaciones amorosas de La Mariposa, revoloteando
como ruiseñores desde el fondo del jardín

“Amadme por favor aunque sea un poquito, como se ama a un niño, como a mi me corresponde, amadme por favor”


Pinkerton toma con dulzura las manos de Batterfly, abrazándola tiernamente
“Deja que bese tus queridas manos, ¡mi Butterfly!, Yo te he atrapado, Te abrazo apasionado. Eres mía. Si, para toda la vida”
Se incorporan los vientos, que con una cadencia metódica y envolvente dibujan los fraseados amorosos de ambos“¡Es una noche serena! ¡Mira: todo duerme! ¡Ah, que noche tan dulce!
Cuantas estrellas, ¡jamás las vi tan hermosas!
...La orquesta en pleno se insinúa una y otra vez en la construcción de la melodía que nos lleva lenta pero intensamente hacia el final del Dueto
“Ven, ven, tiembla, brilla cada punto de luz... Ven, se mía, ¡Aleja la angustia de tu corazón!
¡Ah dulce noche! todo esta lleno de amor, ¡el cielo sonríe! ¡Ah! ¡ven! ¡eres mía!”



Aparecen luciérnagas alrededor de los amantes entre las flores y los arbustos, en un “crescendo” sublime las dos voces se funden en una, la orquesta les sigue hasta el final de los agudos, creando un apoteosis final propio del mas espectacular de los orgasmos musicales, hasta deshacerse en una sutil e intimista melodía que da el final al primer acto