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7 de julio de 2013

Es Domingo... vamos de Museos. Guggenheim Venecia (2)


La colección del Museo Peggy Guggenheim de Venecia, constituye la más importante muestra de Arte Europeo y Americano del siglo XX que se pueda ver en Italia.
Instalado en el Palacio Venier dei Leoni, y bañado por el Gran Canal, están profusamente representados el cubismo, futurismo, surrealismo, el expresionismo abstracto y la pura abstracción entre otras disciplinas pictóricas y escultóricas.

El edificio de una sola planta, quedó sin terminar por problemas económicos, de ahí el nombre que recibe de los venecianos del “Nonmaifinito”
Su jardín interior es uno de los más atractivos y relajantes lugares de Venecia.

          



5 de diciembre de 2012

A fuego lento. Museo Peggy Guggenheim - Venecia




El paseo por el Gran Canal, es uno de los más recomendados en la visita a Venecia. Sus palacetes de fachadas húmedas, los viejos hoteles de aspecto rancio y los estucos de las paredes luciendo la más amplia gama de colores. La vista se va acostumbrando a esa riqueza de matices, sensaciones e historias escondidas entre la estrechez de sus callejuelas.
El museo Peggy Guggenheim es una sorpresa blanca, fresca. Un volumen diferente, presidido en su terraza delantera por una escultura ecuestre de Marino Marini de una obscenidad subyugante.


Después de disfrutar con la abstracción, el surrealismo y el expresionismo abstracto, su restaurante es la mejor escala para reponer equilibrar fuerzas.
El Antipasto, es el aperitivo frío servido antes del plato principal, plato tradicional de la cocina italiana. Incluye desde especialidades del chef hasta las sencillas aceitunas. Su objetivo es abrir el apetito sin saturar los sentidos. Un preludio al gran banquete de carnes o pescados.



15 de noviembre de 2012

A fuego lento. Harry´s Bar - Venecia


A mediados de 1950, a la condesa Amalia Nani Mocenigo, le recetaron una dieta extravagante a base de carne cruda. Habitual del Harry's Bar de Venecia, le explicó a su dueño Giuseppe Cipriani tal contrariedad, y éste, pensando cómo podría hacerle más agradable la comida sacó de la cámara frigorífica un solomillo de buey que fileteó en finísimas láminas. Lo presentó acompañado de una salsa de mayonesa  mostaza y worcesterhire.


El amarillo de la salsa se superponía al rojo intenso de la carne, lo que le recordó las texturas utilizadas por su pintor favorito, el también veneciano Víttore Carpaccio. No hace falta decir que este Bar, también lo frecuentó Hemingway
                         


En mercado:
300 gramos de solomillo de buey, 50 de queso parmesano, 2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen, una de zumo de limón, 1 de alcaparras y media de sal.
En Cocina:  
Se limpia el lomo  quitándole cualquier vestigio de grasa o nervadura, se envuelve en plástico y se pone en el congelador 2 horas.
Se corta en láminas finas, estirándolas sobre madera con un rodillo, sin romper la carne.
Se le agregan unas gotas de limón, el aceite de oliva, la sal, el queso parmesano y las alcaparras.
Reposar en frío 15 minutos y servir acompañándola con hojas de rúcula.




24 de agosto de 2010

Un día en... Venecia




El Hotel NH Laguna Palace, está en Mestre, un distrito próximo a Venecia, fuera del circuito turístico convencional, lo que permite abandonarse en la noche con un silencio y tranquilidad reconfortante después de una jornada de ruidosos paseos entre multitudes, inevitable en cualquier época del año en Venecia.
9:00
En 15 minutos, un coche del Hotel nos traslada a Piazzale Roma, principio y fin de trayecto de todos los “Vaporettos”. La línea 1, nos lleva a la Plaza de San Marcos, un paseo por el Gran Canal, que se convierte en la primera gran experiencia de un recorrido lleno de encantos. La navegación por los canales es lenta, en claro contrapunto con la activa marcha que imponen las rutas turísticas en tierra firme por el resto del Estuario.
9:30
Casi 100 metros de altura a escalar, en uno de los dos ascensores hasta cubrir el mirador de la Torre del Campanille, coronado por la veleta dorada de un ángel y una de las vistas más impresionantes de la “Serenisima”. Una de las muchas recreaciones que justifican una larga presencia en la emblemática “Piazza”: el Palacio Ducal, la Basílica de San Marcos, la Torre del Reloj, la Biblioteca Sansoniviana o las dos columnas que te reciben, de San Marcos y San Teodoro.
12:00
Por la parte trasera del Palacio Ducal, transcurre el Río di Palazzo, desde su desembocadura en el Gran Canal, se puede admirar un bello y barroco puente cubierto, el de los Suspiros. Camino de los presos hacia su ejecución, junto con el de Rialto, son los dos puentes más famosos de Venecia.
Retrocediendo un par de manzanas, en el mismo lado del canal, esquina con la calle Vallaresso, está uno de los locales clásicos de la ciudad, Harry’s Bar, frecuentado por mitómanos, en busca de huellas de personajes universales, (Chaplin, Capote, Toscanini, y Hemingway… por supuesto) volveremos en otro momento a probar la sublime invención de su dueño Cipriani, el “Carpaccio” de ternera.

Aprovechamos que no hay muchos parroquianos y nos regalamos un “Bellini” delicioso cóctel de la casa a base de champagne y melocotón.



13:00
De regreso, el vaporetto nos acerca a la parada de “Accademia” vemos la fachada principal del palacio Venier del Leoni, desde 1949 convertido en la Fundación Peggy Guggenheim, donde esta inefable norteamericana reunió la más importante colección de obras de arte contemporáneo de Italia, el acceso es por la parte trasera, un pequeño jardín con esculturas de Moore, Giacometti, Caro, etc. y varias salas con pinturas de Picasso, Pollock, Kandiski, Mondrian, Magritte entre otros. Aprovechamos la hora y comemos en su alargada cafetería unas excelentes pastas. Entre tanta extasía de obras de arte, nos quedamos con la escultura de Marino Marini que preside la fachada del canal “El Ángelo della Citta”, sublime y provocativa.

17:00

Nos perdemos entre callejuelas estrechas y húmedas, es el laberinto más encantador del Mundo, por fin subimos los peldaños del Puente del Rialto, y asomados desde el centro, levantamos la mano, devolviendo el saludo a los navegantes que desaparecen complacidos por el gran ojo central.
A dos pasos está la Scuola Grande di San Teodoro, en el campo de San Salvatore, el concierto es a las 18’00 horas, en su interior, la orquesta “I Musici Veneziani” compuesta por una selección entre los más grandes virtuosos venecianos y ataviada con exquisitos trajes del siglo XVIII. La impecable ejecución de las Cuatro estaciones de Vivaldi, hacen de este concierto una gloriosa e inolvidable experiencia.



20:30

De nuevo en dirección al corazón de Venecia. El prestigioso hotel de lujo Bauer, se encuentra en el Campo di San Moisè, a tan sólo 5 minutos de la Plaza de San Marco y de las tiendas más elegantes de Venecia. Es caro, carísimo… pero su terraza ajardinada es mágica y accesible, ofrece a sus visitantes una magnifica vista en primera línea del Gran Canal, el ir y venir de las góndolas te sustrae mientras anochece. Un par de copas, mientras Venecia entera pasea balanceándose al ritmo de algún lejano “O Sole mío”

23:00

Vaporetto a la Plaza de Roma y taxi al NH. Con el tiempo justo, antes de que cierren la cocina del hotel, compartimos unos platos fríos con nuestros vecinos de mesa, la tripulación del vuelo de Iberia, recién llegados y en cuyas manos estaremos mañana de regreso a casa.

24:00

Buenas noches y hasta mañana.