31 de marzo de 2010

Este Jueves, ¡¡Relato!! ...La Otra


La Otra, sólo lo es... a veces.

Como la Vida misma, una y otra, otra y una, lo son, depende con el cristal con el que las miras, -palmas palmitas, higos y castañitas.-

La una me da el tiempo, la otra me lo mide, son las 2 en la cara de la muñeca, son las 2 en el dorso de los gemelos, -Almendras y turrón, ¡que rica la colección!-

La Otra, me avisa, me informa y se ausenta entre sedas, la una la destapa, la señala y le numera,-éste fue a por leña, éste la cortó, éste fue a por huevos y éste los frió.

A la Otra, le falta uno, la una lo busca y no lo encuentra... ¿a ver en el palmar...? no puede haberse perdido, ¡no es Navidad.! Ya recuerdo... –se fue al teatro, y no me quedan más que cuatro.-

Se abrazan, se funden, se engranan. Al frente los más vulgares, en la cola los pezqueñines, al medio el que palpita más alto, -veo, veo, ¿Qué ves? ...una cosita, sonrosadita.-

Con una me despido, ahora queda un poco más lejos, con la otra oteo el horizonte, nota mi calor... 37 y unas décimas, -cinco lobitos, tiene la loba, cinco lobitos detrás de la escoba-

Otras... en el porche de Gus

26 de marzo de 2010

50 años de "Al Vent"


Raimon, celebra sus 50 años de Al Vent, una de sus primeras y más emblemáticas canciones.
50 años de la Nova Cançó, de pueblo en pueblo, con la guitarra a cuestas, hasta aquel 20 de Septiembre de 1.963 en el que junto con Salomé, gana el Festival del Mediterráneo con el tema S’en va anar.

Su compromiso radical con la lengua catalana va más allá de la sobria estética que le acompaña en sus conciertos, su problemática es la de todos nosotros, arraigada al hombre de su tiempo que fue y sigue siendo 50 años después.

No es la primera vez que se celebra un aniversario para conmemorar la publicación de Al Vent.
En el Palau Sant Jordi de Barcelona, Raimon, ante 18.000 espectadores, comparte en un gran recital los 30 años del mítico tema, acompañado en el escenario por Daniel Viglietti, Mikel Laboa, Pete Seeger, Joan Manuel Serrat, Ovidi Montllor, Pi de la Serra y la banda La Lira Ampostina dirigida por Oriol Martorell.

Devorador de la poesía de Espriu, Ausiàs March, Pla, Fuster, Corella o Pere Quart, entre otros, ha musicado e interpretado sus textos con un lirismo natural acompañado de una fuerte concienciación política.

El de Raimon, fue mi primer concierto en directo, del que ya comenté el 28/12/2008

13 de marzo de 2010

¿Qué es ONES?


Por segundo año consecutivo se ha presentado Ones, un proyecto que pretende dinamizar el sector de la hostelería valenciana y de las industrias de equipamiento relacionadas con ella a través de la promoción e implantación del diseño como factor de innovación y competitividad de las PYMES.
Para ello, se ha potenciado la colaboración entre el sector empresarial hostelero, el sector industrial y los diseñadores, favoreciendo el proceso de creación de productos sensibles a las necesidades del sector hostelero, con conciencia de mercado y vocación estética.
Fruto de la colaboración de los tres colectivos, se han definido los proyectos de diseño y desarrollado los productos que componen la Exposición Ones: una colección de productos valencianos ejemplares para el equipamiento de los establecimientos hosteleros.
La palabra valenciana Ones, ondas, explica lo que este proyecto pretende: convertirse en una acción ejemplar que impulse a las empresas valencianas a diseñar y producir objetos que se adecuen a las necesidades del ámbito hostelero.

12 de marzo de 2010

Delibes, "Milana bonita"


" Se iniciaba ya el otoño. Los árboles de la cuidad comenzaban a acusar la ofensiva de la estación. Por las calles había hojas amarillas que el viento, a ratos, levantaba del suelo haciéndolas girar en confusos remolinos. Hicimos el camino en la última carretela descubierta que quedaba en la ciudad.

Tengo impresos en mi cerebro los menores detalles de aquella mi primera experiencia viajera. Los cascos caballos martilleaban las piedras de la calzada rítmicamente, en tanto las ruedas, rígidas y sin ballestas, hacían saltar y crujir el coche con gran desesperación de mi tío y extraordinario regocijo por mi parte.
Ignoro las calles que recorrimos hasta llegar a la placita silente donde habitaba don Mateo. Era una plaza rectangular con una meseta en el centro, a la que se llegaba merced al auxilio de tres escalones de piedra. En la meseta crecían unos árboles gigantescos que Cobijaban bajo sí una fuente de agua cristalina, llena de rumores y ecos extraños. Del otro lado de la plaza, cerraba sus confines una mansión añosa e imponente, donde un extraño relieve, protegido en una hornacina, hablaba de hombres y tiempos remotos; hombres y tiempos idos, pero cuya historia perduraba amarrada a aquellas piedras milenarias. "

La sombra del ciprés es alargada (fragmento)

"Pero a Daniel, el Mochuelo, le bullían muchas dudas en la cabeza a este respecto. Él creía saber cuanto puede saber un hombre.
Leía de corrido, escribía para entenderse y conocía y sabía aplicar las cuatro reglas. Bien mirado, pocas cosas más cabían en un cerebro normalmente desarrollado. No obstante, en la ciudad, los estudios de Bachillerato constaban, según decían, de siete años y, después los estudios superiores, en la Universidad, de otros tantos años, por lo menos. ¿Podría existir algo en el mundo cuyo conocimiento exigiera catorce años de esfuerzo, tres más de los que ahora contaba Daniel? Seguramente, en la ciudad se pierde mucho el tiempo -pensaba el Mochuelo- y, a fin de cuentas, habrá quién, al cabo de catorce años de estudio no acierte a distinguir un rendajo de un jilguero o una boñiga de un cagajón. La vida era así de rara, absurda y caprichosa. "

El camino (Fragmento)

Gracias, Maestro.

10 de marzo de 2010

¡Este jueves, un relato! El testigo.


Lewis, se mantenía erguido, apoyaba la planta de sus Nike en la superficie porosa, marcando sobre el grano rojizo la evidencia en la búsqueda de una mejor posición.

Su cuerpo proyectaba a través de su sombra ligeros y oscilantes movimientos hasta encajar ambas figuras en un todo absolutamente controlado.

Memorizaba su respiración y el ritmo de sus pulsaciones reclamaba su atención, golpeando secuencialmente en el pozo de su pecho, 135, 140, 145...

Su habitual silueta, se desvirtuaba perfilando en su perímetro corporal las alteraciones propias de un tono muscular en alerta, especialmente los gemelos, presionaban sobre su piel en un intento de escapar hacia adelante.

Un sudor helado, le corrió por la frente cuando vio por el rabillo del ojo, acercarse los colores que identificaban el maillot de su compañero, un último esfuerzo y la coordinación en los movimientos le dispararía hacia la Gloria.

Inició la marcha, ...uno, dos, tres, la zancada se perpetuó en el aire, tan sólo 20 metros, extendió el brazo hacia atrás buscando el metal, notó en sus yemas la suavidad de la barra que insistía en alojarse entre la palma de la mano o el dramático vacío.
Más "testigos" en casa de Gustavo

9 de marzo de 2010

Lila, y los destarifos de la "Dipu"


En este momento, debería estar escribiendo sobre el concierto que nos ha ofrecido la mejicana Lila Dows en el teatro Olympia de Valencia, pero desde esta mañana un bocado podrido se me ha alojado en el estómago y como un amargo desconcierto me acompaña y me fustiga sin entender absolutamente nada de lo sucedido, os cuento:

Valencia, año 2.010, La Excelentísima Diputación de Valencia ha censurado la exposición de fotografías "Fragmentos de un año, 2.009" organizada por la Unión de periodistas Valencianos, obligando a retirar 9 imágenes por su referencia política, aquellas que en particular han molestado al PP y en concreto a su presidente Francisco Camps por las referencias al caso Gürtel.

Entre las imágenes vetadas figuran la instantánea aportada por el fotógrafo de El Mundo Vicent Bosch en la que se ve a Camps, a Vicente Rambla y a Ricardo Costa, salpicados por el caso Gürtel, abrochándose sus trajes en las Cortes Valencianas, o la de Ricardo Costa compungido la noche que cesó de todos su cargos en el PP, disparada por Miguel Lorenzo, de El Periódico.También se vetan dos fotografías de Rita Barberá arropando a Camps a su salida del TSJ cuando fue a declarar, una de Carles Francesc (EL PAÍS) y otra de Benito Pajares (El Mundo). Entre las imágenes que han levantado ampollas también figura una de Camps con el arzobispo Carlos Osoro, también de Lorenzo, y otra de Mikel Ponce (Abc) en la que se ve la investidura de José María Aznar en la Universitat Cardenal Herrera (CEU).

No, no es ciencia ficción, ni un mal sueño, ni tan siquiera un insoportable dolor que te deja catatónico por culpa de una úlcera en estado de rebeldía.
Esto acaba de suceder, y estando mal, ¡¡QUE ESTA MAL!!, no es lo peor, pues la desfachatez ha llegado al límite de lo deshonesto, pretendiendo involucrar en semejante atropello al director del Museu Valencià de la Il·lustració i la Modernitat (Muvim) de Valencia, Romà de la Calle, mintiendo sobre una hipotética complicidad del Museo compartiendo tal decisión.

De la Calle es catedrático en la Universitat de València, además de presidente de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, en un comunicado ha asegurado que en ese museo nunca se habría tomado una decisión semejante y hoy ha hecho patente su disconformidad anunciado su dimisión tras comunicársela al diputado provincial responsable, lamentando que en la sala más elevada del museo se puedan ver "las paredes vacías" y profundamente emocionado, ha proclamado: "Nunca he visto ni he vivido torpeza mayor... jamás".

Los fantasmas nos persiguen, ¿quien dijo alguna vez que la "cultura era de Izquierdas" y murió lapidado?

Por cierto, Lila, maravillosa, tribal, potente, entrañable, folclórica, colorista y una vez más su "Paloma Negra" me reconcilió durante unos minutos conmigo mismo olvidándome por unos instantes de tanto impresentable suelto.

6 de marzo de 2010

Sábados Literarios de Mercedes. Perdidos en la gran Ciudad


Valencia, Abril de 1.950, la ciudad se recupera lentamente de las heridas de una guerra que enfrentó a familias, vecinos y amigos, una guerra estúpida e injusta (como todas) en la que tanto el pueblo llano vencido como el vencedor, pasó hambre.

Tonet tenía 12 años, vivía en un pueblecito próximo a la capital, él nunca había estado en ella, sabía que existía, como también sabía que después de las casas, había un mar grande y azul, y más allá un paraíso al que llamaban América.

Un día al salir del colegio, decidió que se iría al Paraíso, se haría rico y volvería con fortuna suficiente para aliviar la penuria de sus padres, se acabarían los bocadillos de pan con nada, lavar la ropa en el río,mendigar un abrigo usado en la parroquia o curar de esa horrible tos que día a día estaba acabando con la vida de su yayo.

Escondido en un vagón del tren de cercanías, cubrió su primera etapa hasta la estación del Norte de la capital, saltó al andén al tiempo que quedaba impresionado por la magnitud del edificio y la multitud de viajeros que trajinaban de aquí para allá con sus maletas de cartón.
Atravesó el hall de la estación y recibió el mayor impacto visual de su corta vida, las calles sin final y las avenidas asfaltadas, los tranvías, los edificios con sus incontables alturas, coches y más coches y la gente que vestida de Domingo, paseaba deprisa entre comercios con letreros iluminados. Si aquello no era América, se le debía de parecer mucho.

Obstinado, buscó el Mar, de allí saldrían los barcos para su ansiado futuro, ya era de noche y el mercurio descendía impasible. Los bares del puerto estaban llenos de marines y marinos, Tonet, se refugió, al final del local, al abrigo de dos colosales negros uniformados de blanco.
El miedo y la noche, se unieron para darle la alternativa lejos de los suyos, del brasero bajo la mesa camilla y la bolsa de agua hirviendo entre las sábanas, pero su decisión era firme y contemporizó a la sombra de marineros borrachos y putas de medio pelo. Sólo tenía que esperar al amanecer.

Frente al bar, le habían dicho que estaba la aduana y tras ella el barco, para él, la puerta del cielo.La cola era interminable, Tonet, calculó cuantos otros necesitados de una fortuna que llevarse a la boca.

Y de nuevo, la multitud, las sirenas, las enormes grúas y el desconcierto que posibilitó que entre todo y todos alcanzará un hueco en la cubierta de carga.

Su sueño estaba a punto de comenzar, las sirenas lanzaron de nuevo una llamada anunciando la inminente salida, Tonet veía admirado de cara al puerto, aquel espectáculo de adioses multitudinarios, embelesado, no notó sobre su hombro la presión de aquella manga de casaca azul marino con galones dorados.

Dedicado a mi hermano José Luis

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