26 de diciembre de 2009

Lola Calzada


A veces me recreo en mostrar mi incondicionalidad sobre algunos personajes que yo defino como “Héroes de cabecera” Referencias universales de la pintura, escultura, música, cine o literatura.

Hoy, no es de ninguna de estas vacas sagradas de las voy a dar, como siempre, unos ligeros apuntes de su personalidad, su obra o circunstancias, hoy pongo los pies en el suelo y con el mismo respeto y admiración voy a presentaros a Lola Calzada, pintora valenciana, licenciada en Bellas Artes por la Facultad de San Carlos y Doctorada y Proyectos de Pintura por la Universidad Politécnica de Valencia.

Lola es el 50 % de Art Unlocated y el 100% de Lola, su Pintura forma un universo personal de fuertes contrastes, donde se nos ofrecen mezcladas la imagen y el concepto, un tribal “collage” en dos tímidas dimensiones con participación de códigos diferentes, el mensaje y su instrumento.
Lola escarba en sus clases de primaria y recupera el lápiz y le ordena perfilar, fondear o delimitar como una parte más de ese desfile de estrategias en las que texto e imágenes conviven, no porque coincidan accidentalmente, sino por que son partículas gráficas de un todo que transgrede lo convencional.


En su repertorio de modelos se manifiestan siluetas de mujer que son todas ellas y ninguna, rostros sin grafíar, pero llenos de intención y paisajes de colegio, mágicos y enigmáticos que acentúan el misterio del lienzo.


Sólo por que me recuerda algo a Robert Rauschenber, diría que es una hija pequeña del Pop Art y citando a Román de la Calle añadiría que: “Lola, se aproxima a ese Universo personal y social con un lenguaje básico de publicaciones dispares, desde el que ha querido arrancar de él la lectura de sus últimos trabajos, acaparando distintos niveles de lectura, permaneciendo exclusivamente prendidos a la superficie visual, atractivamente compensada, equilibradamente concebida y formalmente cuidada”

20 de diciembre de 2009

Poema reeditado (César Vallejo)

Dedicado a los SEÑORES de la Cumbre de Copenhague, por su "maravilloso" acuerdo de Mínimos, (...ya les vale)

Al fin de la batalla,
y muerto ya el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: "No mueras, te amo tanto!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Se le acercaron dos y repitiéronle:
"No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando: "¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: "¡Quédate, hermano!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Entonces, todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vió el cadáver triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar...

César, desde el cielo, perdónales, porque no saben lo que se hacen.

16 de diciembre de 2009

Una mariposa Magnífica


Por fin una Cio cio san con pinta de Cio cio san, un Pinkerton con pinta de borde, (inmaculadamente blanco) pero borde y una Suzuki con pinta de Suzuki, vamos... como tiene que ser.

Tercera representación de Madama Butterfly, en el Palau de les Arts de Valencia, producción alquilada al Teatro Wielki de Varsovia, lleno hasta la bandera y de principio a fin, como en cualquier clásico que se precie, lleno, excepto el palco VIP, que una vez más sólo estaban ocupadas dos de sus doce butacas, ...si, ya se que me pongo muy pesadito con este detalle en particular, pero ahora que me consta que me leen en el Palau, les hago una pregunta: ¿Qué pasaría si en alguna representación, que no fuese un estreno, evidentemente, citaran a 12 estudiantes del conservatorio media hora antes de empezar la función y faltando 2 minutos les dijeran: vosotros 3, 7 ó 12 adentro y el resto conociendo las reglas del juego, a casa? Me pongo en la piel de uno de los afortunados y no pararía de bailar de contento en una semana.

Esta Madama Butterfly es una producción que se deja ver y se deja ver muy bien, sin interferencias, sin rayas en la pantalla, ni asaltadores de caminos que molestan o distraen, ni interminables audio visuales que a excusa de querer ser imprescindibles conceptualidades, te alejan más y más de la esencia natural de la Obra.
Esta Butterfly, no necesita explicaciones, todos conocemos la ópera y lo único que pedimos es un equilibrio natural para disfrutar de una obra que nos sabemos de carrerilla.


Dicho esto, me atrevería a asegurar que la puesta en escena y dirección de actores de esta Butterfly es una de las más conseguidas que he visto y tengo en la memoria otras de Lindsay Kemp, Keita Asari, Mario Gas o Kan Yasuda.
Mariusz Trelinski, trabaja cada cuadro, cada escena con un equilibrio casi geométrico, perfectamente simétrico o deliciosamente asimétrico, consiguiendo composiciones de una gran belleza plástica.

La dirección de actores es sutil, sin movimientos gratuitos, salvo algún contado giro más o menos infantil y travieso, los figurantes, coro o cantantes se desplazan o quedan quietos formando parte de un paisaje que propicia la concentración del espectador, que en ningún momento le pierde la cara a la obra. Mención especial a los tres criados bailarines que protagonizan un sinfín de situaciones de una plástica bellísima y argumental.

La escenografía es muy apropiada y resuelve sus movimientos con elegancia, pasando del poco a nada con un lento desplazamiento de telón tanto en horizontal como vertical.

Un pequeño susto en el primer acto al aparecer el tío Bonzo colgado del techo que se diluyó tanto como corta es su participación en la tragedia y un excedido altar al comienzo del 2º, que también desaparece entre telones a los pocos minutos, son las únicas objeciones a la estética de la obra, que cautivó con una iluminación inspirada por lo que conozco en imágenes de la Butterfly de Wilson.

Un final muy vistoso, la trama musical da para mucho y el director polaco echó el resto con una puesta en escena impactante, casi monocolor (rojo, como no podía ser de otra forma)


Sólo añadir que hay un sin fin de detalles, unos conceptuales otros no tanto que me gustaron y de los que no hago referencia, por no extenderme y mantener el factor sorpresa para las representaciones que quedan.

Entusiasmó y mucho, Oksana Dyka, la soprano ucraniana se metió al público en el bolsillo, dulce y apasionada en toda su representación que redondeo con un final conmovedor.
El también ucraniano Misha Didyk, mejoró su primer acto, con un "Addio fiorito asil" firme y emotivo, muy a tono con el final solemnemente trágico de la Opera.

Maazel, la orquesta y el coro (genial el "Coro a bocca chiusa") son un cheque al portador, el director, pausó y pautó con eficacia el lirismo y la fuerza dramática de una Mariposa que nunca me cansaré de ver volar.

12 de diciembre de 2009

Héroes de cabecera. Jackson Pollock (XIII)

Desde que vi la película, la imagen que me ha quedado de Pollock, es la de Ed Harris, con su gesto irritable, permanentemente enfadado e inmerso en ese mundo interior tan complejo de las personas en constante lucha consigo mismo y con todo lo que le rodea.

Harris descubrió la existencia de Pollock a través de una biografía que le dio su padre, tal vez porque físicamente se parecían o quizá porque los dos tuvieron problemas con el alcohol o que ambos procedían del medio este norteamericano, lo cierto es que Ed Harris terminó dirigiendo y protagonizando la difícil vida del más destacado pintor estadounidense, que hizo del expresionismo abstracto un forma de perseguir su paz y su propia manera de expresarse.

Pollock, era un artista sin límites, no los mostraba ni en su euforia, ni en su arrogancia, ni tan siquiera en su debilidad.
Cuando pintaba extendía la tela, normalmente sin tratar, sobre el suelo, corría o danzaba a su alrededor y dentro de ella, derramando o goteando la pintura de manera mágica y genial, en un gesto en el que participaba todo su cuerpo y así se convirtió en el principal representante de la primera vanguardia estadounidense y el paradigma del artista heroico: por su concepción de la pintura y también por su vida turbulenta..

Sus primeras obras, de estilo naturalista, representan escenas reales, pero no tardó en adoptar un estilo más libre y abstracto, distanciándose del arte figurativo y desarrollando técnicas como el splashing o el dripping, consistentes en lanzar pintura al lienzo o dejarla gotear encima de este, sin utilizar dibujos ni bocetos, “Prefiero los palos, las espátulas y la pintura fluida que gotea y se escurre, e incluso un empaste espeso a base de arena, vidrio molido u otras materias” de esta forma lo que plasma en la tela no es una imagen sino, un hecho, una acción.

Hasta entonces los elementos línea y color permitían definir el espacio del cuadro figurativo o abstracto haciendo una diferenciación entre forma y contorno. En Pollock el lienzo es una gran red de chorreados en los que la línea es al mismo tiempo el color y viceversa.
Este chorreado ocupa el espacio entero del cuadro llegando a sus límites pero nunca sobrepasándolos.

Su gesto pictórico es enérgico, pura expresión fruto del desasosiego existencial, emanando una intensa energía y desazón que trasmite al espectador, quizás a Pollock sea el artista del que se han tomado más imágenes trabajando en su taller. Estos documentos son un material importantísimo para él, ellos descifran cual es ese referente de su obra que el observador ha de recoger. Parece que el pintor tuviese claro que frente al simple muro de pintura no era evidente que ésta partía de un acto ritual.
Muere con apenas cuarenta años en un accidente de coche, conduciendo el mismo modelo con el que también se estrellaría James Dean, en circunstancias que no aclaran si se trató de un suicidio.


Fuente: David G. Torres

7 de diciembre de 2009

15/12 Cita con La Mariposa


Desde hace unos días, Maac, viene ilustrando con algunas entradas, detalles de la Madame Butterfly que vamos a ver en el Palau de les Arts, datos sobre la representación, intérpretes, directores, etc. incluso una referencia a la película del mismo título de Cronenberg, datos que nos aproximan a esta producción del Gran Teatro Wielki de Varsovia, sede de la Opera Nacional y que la representará para los polacos en Marzo de 2.010, dirigida por Plácido Domingo.

Esta producción, con la dirección de escena del director de cine Mariusz TreliDski, tiene muy buena pinta, a primera vista se trata de una escenografía muy en la línea de otras Butterfly de R. Wilson, tanto que he necesitado comprobar los créditos de las imágenes para ubicarlas en la producción correcta, supongo que es inevitable, Wilson, junto a Carsen son dos de los máximos exponentes del Minimalismo en Escena.


TreliDski
Wilson
TreliDski
Wilson
TreliDski
Wilson

Insiste Maac, en que en que "hay vida, más allá de La Boheme, Butterfly o Turandot" y a partir de ese comentario se crea un pequeño foro de opinión en el que incorporan citas a Tosca, Manon, La Fanciulla o incluso Suor Angélica.

Salvando las distancias y en mi opinión me quedaría sólo con la incorporación de Tosca a este cuarteto de Obras que configuran esa "Vida" con la que uno cerraría el "Cielo" de Puccini, ninguna es mejor que las otras, cuatro Obras Maestras diferentes, cuatro heroínas que protagonizan dramas y tragedias de indudable trascendencia musical.

A mi me pasa que siempre me parece la mejor, la que estoy oyendo
o viendo en ese momento.
Butterfly tiene momentos musicales extraordinarios, como su inigualable dúo en el primer acto o el impactante suicidio final, aunque a veces resulte teatralmente exasperante, llenando el escenario con metáforas de tradición, servidumbre, orientalismo, etc.

No quiero pensar que a Puccini le sobrara la historia y que al capullo de Pinkerton la traición y el abandono de una mujer que le ama incondicionalmente podría resultar sólo un añadido superfluo, y que quizás lo que pasa no importa tanto como las consecuencias de lo que pasa.

En fin, preparémonos que ahora toca La Mariposa, marionetas ambas en manos de un pacto ficticio, en un país y un momento en el que los pactos matrimoniales, no valen nada.
¿Cuánto no tendrán en común, Tosca, Mimi, Manon y Cio Cio San.?

4 de diciembre de 2009

Sábados Literarios de Mercedes. Cuento de Navidad




El primero en llegar fue Rojo, serio, elegante, luminoso. El, era el responsable de la convocatoria, de la que estaba seguro saldrían bien planificadas las pautas de actuación para aquellas entrañables fiestas. También era el más relevante, cabeza visible y portador de emociones y sentimientos, parecía que todo giraba a su alrededor, cuidadoso y pulcro ordenaba sobre aquella superficie transparente los guiones personalizados que mas tarde repartiría con la precisión de siempre.

En segundo lugar llegaron juntos, Amarillo y Verde, alegres, vivos y frescos, canturreando por lo bajo algo de una zarzuela que no llegué a reconocer. Ambos con cometidos diferentes, el primero para enlazar, envolver, atar los buenos deseos y proporcionar la fortuna soñada y el otro, Verde, como soporte o fondo, algo así como la esperanza en forma de espacio escénico donde se sucedían los momentos de más fuerza interpretativa, ambos sabían de la importancia de su papel, aunque sólo fuese como en el cine, un papel "de reparto".

Dorado, entró, aún sin haberse cerrado la puerta, vestido de trigo, y oliendo a Sol, eterno aspirante reflectante, sofisticado, se sentó de espaldas a la cristalera, todo un detalle, por respeto a sus contertulios de al lado.

Violeta y Rosa, tardaron un poco más, tímidos, reservados, saludaron discretamente y se sentaron juntos al final de la gran mesa, con gran ternura cruzaron sus brazos y esperaron los acontecimientos, que un año más les exigiría la máxima dedicación.

De par en par se abrieron las puertas de espejo manchado, para la entrada solemne de Blanco, estable, puro, seguro y parsimonioso en sus movimientos, ocupó el sillón junto a Rojo, que lo buscaba con la mirada, demandando esa porción de justicia, equidad e inocencia de la que su inmaculado amigo recién llegado, era portador.

Azul, entró a continuación, ensimismado, como inmerso en aguas profundas, armonioso e inspirando una envidiable confianza, propia del que siendo todo afecto, además está iluminado por los celestes brillos de un firmamento de interminables lecturas.

Llegó la hora y faltaba el de siempre, su demora, no siendo grave, ponía de manifiesto su condición de color triste, mediocre. Pausado, avanzó hasta ocupar su asiento, saludando con un gesto de medio tono y con cara de aburrido, justo en ese momento, tomó la palabra Rojo, que dijo:

"Ahora que por fin ha llegado Gris, empecemos con el plan para inundar de colores al Mundo en esta Navidad."

Otros cuentos de Navidad en el alambre de Mercedes