27 de marzo de 2009

...Héroes de Cabecera (IX) Vicente Blasco Ibañez

Cuentan, que Argos, uno de los más bellos mitos griegos, al que se le atribuía el don de “El que todo lo ve” de haber tenido descendencia carnal, esta hubiera sido Vicente Blasco Ibáñez. Todas las impresiones captadas por sus ojos, oídos, olfatos encuentran en su pluma la facultad de reproducir todo cuanto observa y sucede a su alrededor

A Don Vicente, le gustaba Don Miguel, era un entusiasta de sus escritos de aventuras, leía y releía desde niño las andanzas y desventuras del hidalgo de lanza en astillero y otras en torno a la historia y literatura españolas.

Un pequeño comercio de ultramarinos en una recóndita plaza próxima al Mercado Central de Valencia le vio crecer escrutando los olores y memorizando los colores de aquel barrio populoso y variopinto, entremezclado por la promiscuidad urbana de los tenderos y las verduleras, conociendo su ciudad al ritmo de unos tiempos convulsos que habían surgido del final de la revolución republicana.

Difícil e incómodo como el Hidalgo se caracterizó por su oposición a casi todo, rebelde, temerario, apasionado, luchador infatigable forjando unos principios que nunca le abandonarían y que fueron antesala de su sólida ideología.

La controversia le acompaño desde joven, desde su expulsión de las Escuelas Pías y sus primeras correrías urbanas, licenciado en Derecho actividad que prácticamente no llegó a ejercer, por que pudo mas su vocación literaria que simultaneó con su activismo político, participando activamente en las movilizaciones estudiantiles de la época.

Blasco Ibáñez, habría inventado la novela de no haber existido, su capacidad para escribir historias y la obsesión para crear novelas era tan importante como su necesidad de comer y beber, su existencia bohemia a través del mundo le facultaba para plasmar sobre las páginas impresas, historias que resultaban más apasionantes que la propia realidad, de sus días de viaje, de sus horas de experiencias extraía mas contenido y valía que otros en muchos años.

A solas con sus páginas en blanco sólo necesitaba ver una parte de la verdad, el resto lo adivina, lo intuía, lo creaba y elevaba su fantasía a la altura de cotas inimaginables, casi siempre más fuertes y solemnes que la grisácea realidad.

Antimonárquico declarado y activo, utiliza la Republica como revolución y convencido de que la Monarquía es el origen de todos los males crea el que según él, es el instrumento necesario para la consecución de su objetivo: un diario republicano, donde se atrinchera y se posiciona marcando la vida pública y social de la Valencia de finales del siglo XIX y principio del XX, años llenos de aventuras peligrosas, conspiraciones, propaganda e innumerables procesos, que en la mayoría de los casos terminaron por suspenderle o cerrarle el periódico y en mas de uno, dando con sus carnes en la cárcel durante días, semanas o meses.



A finales de 1894 publica el primer número del diario El Pueblo, del que es Fundador y Director adjuntando en ese primer número, a modo de folletín, el contenido de su novela “Arroz y Tartana”, editando a continuación “ Flor de Mayo”, para entonces ya había visto la luz su primera gran obra “La araña negra”.

Don Vicente, no era bien visto por sus coetáneos de la Generación del 98, que nunca le admitieron entre ellos, pero fue mucho mas afortunado en todos los órdenes de la vida y se enriqueció con la literatura, cosa que ninguno de ellos había logrado, Quizás su personalidad arrolladora, impetuosa, vital, atrajo la antipatía de aquel grupo del que sin embargo, Azorín, uno de sus detractores, escribió páginas extraordinarias en las que manifiesta su admiración por el escritor valenciano.

El la literatura de Blasco Ibáñez destacaron sus descripciones de la generosa huerta de Valencia, de su esplendoroso mar y su cielo latino, elementos destacados en sus obras ambientadas en su tierra natal, semejantes en luminosidad y vigor a los trazos de los pinceles de su gran amigo, Joaquín Sorolla.

Sólo un pequeño detenimiento en la que según Blasco Ibáñez, fue su más sólida novela “La Barraca” en cuyo contenido se dan la avaricia, la usura, el infanticidio, el adulterio, la ruina y la muerte, sin embargo no llegan a viciar un texto creando un apasionado interés en el que los protagonistas son el reflejo de lo que recogía en su tumultuosa existencia

Mas de 40 novelas, publicadas en todo el mundo y traducidas a numerosos idiomas, con títulos tan sobresalientes como: La araña negra, Arroz y tartana, Cañas y barro, El Papa del mar, Entre naranjos, Flor de Mayo, La barraca, Los argonautas, Los cuatro jinetes del Apocalipsis, Mare Nostrum, Sangre y arena o La vuelta del mundo de un novelista. Muchas de ellas con adaptaciones cinematográficas, donde Hollywood fue pionera en versionear las novelas del valenciano, hasta 15 se filmaron sólo en la época del cine mudo.

Hoy, podemos acercarnos al recuerdo de Don Vicente en su casa de la playa de la Malvarrosa, salvada hace años de la ruina y el saqueo y convertida en Museo gracias a la determinante decisión de su hija Libertad, cuyo legado constituye el principal activo de este fondo museístico que nos describe la vida y obra de este rudo e irrepetible escritor valenciano.

Fuente parcial: Obra selecta de José Agustín Balseiro
Fotografía: Rosidc53

19 de marzo de 2009

17 de marzo de 2009

...Amigalario

Jardiel Poncela, en un divertimento literario, se recreó sobre el papel de los tipos que nos encontramos a lo largo de nuestra vida y que de una u otra forma tienen o pretender tener cierto ascendiente sobre nuestra existencia.

Con un termino que yo bautizo como “Amigalario” Poncela lo inició con la definición del “Amigo Póliza” que por graciosa, ocurrente y real me ha llevado a hurgar en la hemeroteca articularia hasta encontrar alguna que otra perla digna de comentar:

Amigo Póliza: Son amigos que se pegan a uno y no valen más de dos pesetas de la época

Amigo Brújula: Es el amigo del que mas nos fiamos, con inexplicable ceguera leemos el libro que nos recomienda, la película que nos aconseja o las rebajas a las que debemos acudir, sin darnos cuenta que siempre es nuestra pereza y no su inteligencia la que nos hace decidir.

Amigo Visa: Es impensable salir a la calle sin nuestro amigo tarjeta de crédito, este es el acompañante inevitable, mudo, que no dice nada, sólo está por si acaso, pero que nunca te lo dejas en casa porque si no ligas ya sabes a quien echarle inconscientemente la culpa.

Amigo Piel de Plátano: Este es el amigo con el que siempre resbalas cuando te cruzas con él, confundes su nombre, te interesas por su madre que falleció hace no se cuanto, y sufres, por que aunque no lo parezca le tienes aprecio, ah y nunca recuerdas donde lo conociste.

Amigo Helado de Fresa: Te confiesa con exagerada frecuencia sus declaraciones de amistad, a veces inoportunas y sofocantes y siempre con un sonrojo que a la vista de su sudor le derrite por dentro, en verano cuando lo buscas sólo encuentras un charquito en el suelo.

Amigo Escupidera: Sólo sirve para ser el destino de nuestras mas viles acciones, escupes sobre el: traumas, decepciones, arrebatos, impotencias, en fin, ...faena tiene cuando llega a su casa.

Amigo Montaña: Es esa persona a la que nosotros manifiestamente débiles atribuimos gran fortaleza moral y física, a los que pedimos ayuda constantemente, sablazos y demás cuelgues coyunturales.

Amigote: Este es el amigo de cualquier tipo desde el punto de vista de la cónyuge, sobre él recaen todas las sospechas y faltas de las que sólo uno es el causante, siempre es bueno que hayan niños y amigotes.

Amigo Boomerang: Es aquel que nunca sabes de ordinario donde está, ni siquiera si todavía lo tienes como amigo, pero que cuando te descuidas vuelve a darte en las narices, pidiéndote que le saques una vez mas las castañas del fuego.

Amigo Obispo: Este, si que parece un buen amigo, bendice todo lo que haces o dices, le pareces maravilloso y siempre te da la razón, te perdona tus faltas con una palmadita en la espalda y un “no te preocupes, eso pasa en las mejores familias”

Amigo Mar: Variante interesante de la amistad, siempre está ahí, tu te vas de vacaciones, de trabajo o a la cárcel y siempre te espera, a pesar de tu ausencia pierdes toda sensación de culpabilidad, funciona sin tu permiso y al margen de que estés o no, él sigue haciendo sus cosas.

Amigo Bufanda: el que te acompaña, te da abrigo, pero que siempre interrumpe, te tapa la boca y no te deja hablar, hay que esperar a su ausencia para poder expresarte con libertad, pero eres tan torpe que siempre que lo haces te resfrías.

No os fiéis, ved si en vuestro entorno habéis alimentado a algunos de estos curiosos tipos y perdonaros la debilidad.

Fuente (en bruto): Relaciones Personales (El suplemento de El País)
Fotografía: Miguel Angel García Cabrerizo

6 de marzo de 2009

...Cosí fan tutte

José II (Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico) quedó atónito, perplejo desvió su mirada hacia el ornamentado techo, preguntándose hasta donde llegaría la impertinencia de Mozart, que por tercera y consecutiva vez le presentaba el argumento de su nueva Opera defendiéndola con una vehemencia a la que ya le tenía acostumbrado.

Anteriormente habían sido las adaptaciones de los textos que solapados a la excelsa música del Maestro darían lugar a las dos primeras colaboraciones con el escritor Da Ponte, (Las Bodas de Fígaro y Don Giovanni) en este caso se trataba de un libreto original, el Monarca, no entendía que tratándose de un primer texto, sin ningún tipo de condicionante ni referencia alguna, (aunque algo les sugirió sobre el contenido de la trama al hacerle el encargo) hubiera de contener conceptos tan amorales como la infidelidad o el cambio de parejas y definiciones tan transgresoras como las que se vierten en repetidas ocasiones llamando “perras” a las damas, el libreto al fin, sufrió diversos recortes y leves modificaciones.

Cosí fan tutte, es una comedia cuyo texto no se sostiene por si mismo y mucho menos con el paso del tiempo, a lo sumo se percibe cierta crítica a la integridad de las mujeres, aunque Don Alfonso se empeñe en intentar convencernos que es del todo normal e inherente a la personalidad del género femenino, no existiendo pues una densa trama dramática, ni tan siquiera personajes complejos que desnudar.

Decía Caballero Bonald en un articulo para El País en Diciembre del 2.007, de polémico contenido y con el que no estoy parcialmente de acuerdo entre otras cosas que: “Cantar una historia ya es, desde luego, una ficción excesiva. Y si además esa historia cantada es de índole tragicómica o melodramática, la ficción adquiere el rango de una poco creíble escenificación de exaltaciones y pasiones.”

Pero en este caso al Sr. Caballero Bonald, que dicho sea de paso no ha visto nada mas que un par de óperas en su vida, se le pasa por alto un detalle y es que este conjunto de fruta convencional esta servido en Bandeja de Plata y su contenido musical es de los más hermosos en la amplia operística de Mozart, fascinante, con una narrativa orquestal ordenada, etérea, equilibrada, musicalmente maravillosa.

El “Cosí fan tutte” del Palau, he empezado muy bien, una vez mas, uno da por buenas aquellas 6 horas colgado al teléfono hasta conseguir el tan ansiado abono.
La producción inglesa que hemos visto esta noche empieza con un espacio escénico único que se mantiene a lo largo de toda la representación, ligeros cambios con un paramento corredizo calado que mantiene el ritmo y la luz sin que ese inmóvil continente te incomode lo mas mínimo, al contrario es un espacio limpio con un tratamiento de paredes muy suave, un gran volumen con una formidable vista al Mediterráneo, algún guiño minimalista (véase el banco corrido sobre la austera baranda del mirador) en una correcta combinación ecléctica con 4 ó 5 silloncitos Luis XV sin tapizar, envejecidos con pátina crema como todo mobiliario.

En este amplio, agradable y luminoso espacio la dirección de actores se luce repitiendo composiciones corales con todo el juego que dan los seis únicos personajes de la Opera, un trabajo de producción tradicional sin pretensiones o con la pretensión de ser sutilmente correcto, aportar equilibrio y acompañar en el transcurrir de 3 horas de deliciosa música.

Me ha emocionado el “Soave sia il vento” (yo creía que sólo lloraba con Puccini). Y disfrutado del esperado momento del “Come Scoglio” (que casi me sé de memoria, gracias al elaborado divertimento de Maac). Y así de placenteras unas tras otras se han sucedido escenas, arias, dúos, tríos, cuartetos, quintetos, etc.
Ya sabemos que ésta es una ópera de una narrativa musical de perfecta geometría, equilibrada en el reparto de protagonismos, secuencial, Mozart se recrea en la simetría de los personajes y sus intervenciones.
En el reparto, señalar a Bárbara Frittoli, sobresaliendo del resto y como viene siendo habitual una excelente orquesta.

Pero al final en la escena de la Boda se hizo de noche, pero no la noche que precede al día, sino la noche caótica, la noche del abigarramiento, la noche del exceso, alterando una puesta en escena dulce, intima y sosegada a la que nuestros ojos ya se habían acostumbrado, y ....apareció la carpa, Dios mío!! que agresión mas perturbadora, y acompañando a la carpa una lámpara colgante de cadeneta de Swarovski (¿) y con la lámpara, dos tumbonas por el medio con sendas fundas de una tela que no venía a cuento y todo ese espacio escénico generoso, limpio, con profundidad razonable de pronto se convirtió en una caseta de feria.


Un perfecto final para disfrutarlo con los ojos cerrados, escuchando sólo los latidos que la música de Mozart, puso en el corazón de aquellas seis entrañables figuras.

Por Cierto, se me olvidaba, una vez más los 12 asientos del Palco VIP (o como se llame) permanecieron vacíos, no se le ocurrirá a Helga un día, que puede hacer felices a 12 jóvenes estudiantes del conservatorio.