30 de abril de 2008

...una de naranjas


Naranjas “La Huertana”. tremendamente dulces, respondía incansablemente el locutor y experto presentador de programas musicales de Radio Valencia: Ramiro Planells, así durante seis meses en los programas que estuvimos grabando para la promoción de este "manjar de la huerta" y que se emitían todos los sábados a las 16’30 en la emisora regional de la Cadena SER de Badajoz. El programa de media hora de duración tenia un formato de crónica musical al uso pero de contenido muy rompedor, con estreno de novedades discográficas, críticas, biografías, y obviamente las referencias publicitarias a la fruta valenciana por excelencia que esponsorizaba un productor de Cullera, sería muy presuntuoso por mi parte creer que por primera vez y a través de la emisión de ese programa, en Extremadura podían oír hablar y escuchar la música de los Hendrix, Crimson, Zeppelín, Cream, Floyd etc. pero esa fue nuestra difícil y gratificante apuesta.
Toda la documentación y elaboración del guión era tarea mía y Ramiro ponía la voz y el énfasis publicitario, al mismo tiempo que dirigía a su equipo en la realización y grabación del programa, todo ello sobre un soporte de cinta magnética en un equipo de bobinas Revox y a través de lo que me parecía una complicada mesa de mezclas con incontables pistas, grabábamos de una sola vez, por lo que aunque el programa se emitiera semanas mas tarde no dejaba de ser un riguroso directo, el descubrimiento que para algunos asiduos radio oyentes supuso conocer la existencia de músicos como los citados con aportaciones biográficas y musicales, pudo compensar la forma transgresora con la que planteábamos por otra parte despiadadas críticas de otros músicos, recuerdo haber roto en pedazos delante del micrófono un disco del insufrible Georgie DanTodas las ediciones tenían inevitablemente dos cosas en común, por un lado la obligada referencia al Patrocinador y sus marcas y por otra la música de presentación que encabezaba todas y cada una de las emisiones, esta fue una acertada aportación de Ramiro gran conocedor de toda la música contemporánea del momento, el tema en cuestión era el prólogo que utilizó Neil Diamond en su memorable concierto del Teatro Griego de Los Angeles, empezaba con una corta pieza sinfónica que se fundía a los pocos segundos con el trepidante Cunchy Granola Suite, un ritmo frenético y envolvente que rápidamente te hacía entrar en situación.

                                          
Algún día se remasterizará el citado concierto presentándose en formato DVD y no perderé la oportunidad de añadirlo a mi colección de imprescindibles, fueron mas de veinte programas de los que inexplicablemente no guardo ninguna copia, pero fue una experiencia apasionante, estremecía solamente pensar que alguien, aunque desde la distancia pueda esperar con cierta ilusión al próximo sábado para compartir una inquietud por un apartado musical, como lo era entonces de inusual proyección publica y aparentemente desconocido para la mayoría.

26 de abril de 2008

...Una mariposa en el Palau

Veintidos años mas tarde, Lorin Maazel vuelve a dirigir esta misma producción que en Febrero de 1.986 presentara el Teatro Alla Scala de Milán.
El Palau de les Arts de Valencia cierra su temporada oficial con esta “Madama Butterfly” de aproximada estética minimalista junto al más intenso sentimiento Pucciniano.

Las reposiciones tan calcadas, tan fieles como esta corren el riesgo de perder actualidad, la frescura que evidentemente lo fué de este planteamiento del "menos es mas" sólo ha cumplido años.


El trabajo de Keita Asari, al contrario que el de Zeffirelli, no precisa de grandes manifestaciones barrocas en la ornamentación, su espacio escénico es tan solo una sutil sugerencia de donde estamos y que vamos a ver, pero de una pureza de líneas y mensajes subliminales que nos llegan en forma de luces, claroscuros, el día y la noche, escenografía equilibrada pero vieja y ya conocida (22 años) pero que tiene el momento sublime en la escena final del segundo acto, Butterfly, Suzuki y el niño se recogen a esperar a que amanezca: 

Haremos tres agujeritos en el Shosi para poder mirar y nos quedaremos callados como topillos” los rayos de la luna iluminan sus enmarcadas caras. El genial coro “ a boca chiusa” y sin que baje el telón funde el final del acto segundo con la overtura del tercero.
Personalmente prefiero al Pinkerton de Milán el tenor Peter Dvorsky, de aspecto e interpretación más convincente, Maximiliano Pisapia, también excelente tenor, de buen timbre y proyección parece que por alguna extraña e inexplicable razón lo tenemos abonado en roles de suma importancia (Rodolfo de La Boheme, Gabriele Adorno de Simón Bocanegra y ahora Pinkerton) Ella, Butterfly (china en este caso) estuvo a la altura de las expectativas creadas, la muy premiada Hui He cumplió con creces y enloqueció al personal, que en esta ocasión me pareció mas receptivo y concentrado que en otras, es de agradecer esos segundos posteriores a la última nota que te permiten mantener el ensimismamiento y el disfrute de lo acontecido.


En lo personal, a cada Butterfly que veo, mas mal me cae el impresentable teniente de la cañonera Lincoln y menos me creo a la engañada y seducida Mariposa, como dice Bernat Dedéu en su blog, (entre otras cosas) ”hoy las quinceañeras japonesas no le darían ni los buenos días y a ella, es para darle de hostias por creer en vacas voladoras” (duro Bernat, eh?)

En fin, muchos aplausos, bravos y bravas y un paquete de clinexs entero para secar las incontenibles lágrimas que en instantes de belleza incuestionable te proporciona el sabio Maestro de Lucca

20 de abril de 2008

...un viaje a la sombra de los Beatles


Nuestra segunda aventura viajera a mediados de los 60, dibujó un recorrido por el norte de España, viaje de fin de estudios, correspondiente a los dos años de Oficialía Industrial.
Transportados en un viejo autocar salimos de Valencia con un destino muy definido, pues nuestras estancias estaban directamente relacionadas con las ciudades en donde los Jesuitas tenían internados, alojamientos que en esas fechas estivales quedaban vacíos al coincidir con las vacaciones de sus habituales ocupantes, así, intencionadamente y en este orden, Zaragoza, Javier, Loyola, San Sebastián, Bilbao, Burgos y Madrid, y sus alrededores, se convirtieron en objetivo de nuestra primera lección práctica de Geografía Política.
En la tercera jornada, desde Javier a Loyola y aprovechando la coincidencia con los primeros días de las Fiestas de San Fermín, habíamos previsto una larga visita a la Capital Navarra, comimos en el Colegio de los Jesuitas y por la tarde el responsable del Viaje el Padre Solaesa (Hermano realmente), nos autorizó a pasear libremente por la Plaza del Castillo y alrededores con la condición de que a una determinada hora, nos reagrupáramos de nuevo en un lugar cercano donde estacionado el autocar, reanudaríamos el viaje para dormir en Loyola, importante enclave religioso próximo a la localidad Guipuzcoana de Azpeitia.
Uno de mis inseparables compañeros de entonces era Martínez Arbizu, con el que esa tarde mantuve una singular competencia respecto a ver quien de los dos conseguía bailar con más chicas en la Verbena situada en el centro de la famosa plaza y tal fue nuestro énfasis y por que no decirlo el éxito de aquella tarde, que el tiempo, se nos paso volando y cuando regresamos al lugar acordado con una hora de retraso el autocar ya no estaba. Parecía increíble, pero era dramáticamente cierto, se habían ido sin nosotros y nosotros, no nos lo podíamos creer.
Al despertar a tal dura realidad nos dimos cuenta de que estaba anocheciendo y que no teníamos nada mas que lo puesto, que no era precisamente dinero, en un alarde de autosuficiencia decidimos dejar pasar la noche y al amanecer hacer auto stop hasta San Sebastián, siguiente punto de destino después de la confortable noche que habría pasado el resto de la expedición en Loyola.

Cansados y después de deambular sin orden ni concierto por los alrededores de la Plaza, encontramos acomodo en el extremo de un banco corrido de un bar repleto de gente, donde intentamos acortar la noche con unos tímidos e infructuosos duermevelas, interrumpidos constantemente por la algarabía y el jolgorio reinante en el citado establecimiento.

Una furgoneta de reparto comercial, nos recogió a las afueras de Pamplona una vez despuntado el día y a las pocas horas nos dejaba en la capital donostiarra, justo en un tramo al final del paseo de la Concha próximo al Ayuntamiento, con tal fortuna que el primer autocar que vimos nada mas poner los pies en el suelo, fue increíblemente el nuestro, que iniciaba un paseo turístico por la preciosa Playa.

En Bilbao tuve mi primer controvertido y a la vez feliz encuentro con El Corte Inglés, mucho antes de que pusieran en funcionamiento el Centro de la calle Pintor Sorolla de Valencia, para nosotros el concepto de Grandes Almacenes no iba mas allá de lo que aquí conocíamos como “Gay” o “Lanas Aragón” que no eran sino unas grandes tiendas con una oferta mas bien escasa y limitada, como decía del Corte Inglés me sorprendieron las diferentes plantas y la gran variedad de secciones cada una de ellas con sus ilimitados artículos, el grato descubrimiento bien merecía un recuerdo, en la sección de Complementos de Señora vi un juego de bonitos pañuelos de seda, que supuse le quedarían muy bien a Regina, pero ante la imposibilidad de poder comprarlos decidí robarlos, al distanciarme unos pasos en busca de la salida mas próxima, sentí una fuerte mano que me sujetaba por la espalda, al tiempo que una voz masculina me rogaba que por favor le acompañase, al final del interminable pasillo había una sala privada, una vez allí me preguntó por lo que había sustraído y en un arranque de lastimosa sinceridad le conté los motivos del hecho delictivo y el destino del regalo, supongo que satisfecho por mi reacción y haciendo gala de esa clase que caracteriza a algunos empleados del citado Centro, me pidió que le acompañara a la caja central y ordenó que me envolvieran los pañuelos para regalo, no sin antes hacerle prometer que nunca mas reincidiría en tales acciones.
El resto del viaje transcurrió con relativa normalidad, si tenemos en cuenta que el percance del autocar se repitió una vez más y en esta ocasión los que tuvieron que hacer “dedo” desde Burgos a Madrid fueron José Parra y el mayor de los hermanos Colón, que aún no perteneciendo a las Escuelas también nos acompañaba en este viaje.
A nuestro regreso, se empezó a escuchar, ya con cierta pasión a un grupo de Liverpool cuyos primeros singles formarían de inmediato parte de nuestras discografías.
Cuando The Beatles se reunieron por primera vez en los estudios de Abbey Road aquel Once de Febrero, poco imaginarían lo que ese pistoletazo de salida significaría para la Música, la Cultura y la Sociedad de los años posteriores.
Trece temas componían aquel primer álbum y todos fueron grabados en una maratoniana sesión que duró once horas, finalizando con la impresionante demostración de John Lennon cantando el “Twist and Shout”, tema con el que acababan sus conciertos y que no estaba previsto grabar, pero que decidieron incluirlo porque “aún tenían algo de tiempo”.
Lo que vino después, su música, sus textos, sus películas, sus compromisos, sus filosofías, etc., ya forma parte de nuestra Historia mas reciente. Y siempre habrá una canción de The Beatles, que nos traslade a más de uno de nuestros mejores recuerdos.

13 de abril de 2008

...New York, las compras (2)

En New York puedes comprar hasta enloquecer y si esto ocurre, también puedes comprar para curarte de esa locura. Las posibilidades de compra en esta ciudad, eje del mundo de la moda en EEUU son tantas y tan estimulantes que se hace indispensable priorizar y ordenar necesidades y alegrías.
Miles de tendencias en moda, novedades en electrónica, rarezas musicales, objetos y productos para el culto al cuerpo, juguetes inimaginables, paraíso para melómanos, mitómanos, lectores de “viejo”, locos por el diseño, amantes de lo étnico y un largo etc.
Sin ánimo de excluir a nadie, pues podíamos hacer otros diez viajes diferentes e igual de satisfactorios y no repetir uno solo de los lugares mencionados, me permito algunas recomendaciones: The Met Opera Shop, la oferta operística mas amplia de la cuidad, donde puedes encontrar rarezas como la colección “The Studio Albums” con 7 Cd’s de música popular italiana grabadas por un joven Pavarotti dirigido por Manzini o Magiera entre otros, editado por Decca y grabados entre los años 1.970 a 1.981 (8 euros Cd) o corbatas de seda con la reproducción del mural “el triunfo de la música” que decora el Hall de entrada pintado por Marc Chagall para su inauguración. (45 euros)
Around the World, viejo local con altillo de madera, próximo a la biblioteca nacional, 26 West 40 St. increíble oferta de revistas de moda y diseño del mundo, (solo revistas y cigarrillos) se puede encontrar entre otras la famosa y buscada revista Bloom (65 euros) una visión transgresora del mundo de las flores con espectaculares fotografías.
Taschen, en el 107 de Greene St. en pleno corazón del SoHo, la editora alemana abrió hace poco un local diseñado por Philippe Starck, que recoge como en sus otras sucursales las mas impecables y atractivas colecciones de Arte y Arquitectura de la vanguardia mundial.
Old Navy. Varias son las tiendas que la marca tiene en la ciudad y prometo que no soy de patearme especialmente tiendas de ropa, pero en Mayo próximo me van a hacer abuelo y de pronto la obsesión por la ropa de bebes me tiene hechizado, la búsqueda de una ropa de niños diferente, desenfadada, original, en definitiva lo mas lejos de lo convencional me hizo entrar en la sección de niños de este local en el SoHo, 503 Broadway, sin comentarios, solo una muestra, esta chaqueta de Patchwork para Alex cuando tenga 9 meses (8 euros).
Brookstone, frente al edificio principal del complejo Rockefeller Center, desde sus escaparates se ven a los patinadores deslizarse por la famosa plaza hecha pista de hielo, esta tienda está a la vanguardia mundial en accesorios al servicio de comodidad de las personas, maletas fáciles de transportar, útiles de baño, de cocina, pequeño electrodoméstico, electrónica doméstica, accesorios de limpieza y fitness, todo ello diseñado para ser disfrutado en su uso cotidiano, de aspecto limpio, ergonómico, sencillo de usar y tremendamente práctico y claro, como no? En este momento hasta barato.
Build A Bear, imagínense una tienda hecha por Osos y para Osos, ¿que necesita un Oso para incorporarse a la acomodada vida de los humanos? a sus costumbres, sus vicios y sus manías, sus necesidades primarias y sus caprichos, ...una identidad, un corazón, un NIF, un vestuario, un móvil, una afición, gafas de sol para los paseos estivales en Central Park, un carnet de socio de los Yankees, graduarse, cumplir años, casarse, ir a fiestas, organizarlas, pues si, todo eso y mas se puede hacer en Build A Bear “Construye un Oso” en un espacio de mas de 300 m2. repartidos en dos plantas está la tienda de osos de peluche mas divertida y asombrosa del Mundo, la ceremonia de la creación en muy sencilla y entrañable, primero en un expositor a dos caras alargado que recorre casi la mitad del local eliges entre mas de 100 clases el tipo de oso al que quieres dar vida, pandas, koalas, polares, blancos, rosas, marrones, osos, osas, el cuerpo aún vacío en la cesta de la compra lo llevas a la sección de relleno, donde al mismo tiempo se le coloca un sonido pregrabado con un mensaje determinado, un corazón rojo, una tarjeta con el código de fabricación y el nombre, una vez rellenado se cose, se asea, se peina con un peine para osos y se seca con un secador para osos, ya ha nacido la personita y a esta la llamamos Al, otros que estaban delante en la cola se llamaron Sam, Bob, Pat o July, lo que sigue a continuación no hace falta que lo cuente, imagínense juntas las plantas de caballeros, señoras y deportes del Corte Inglés y ustedes completen el vestuario tal y como les plazca. (2 osos con 2 equipaciones completas cada uno costaron 73 euros)
Una mención especial a las tiendas de los Museos: MoMa, Guggenheim, Noguchi y Whitney y la vanguardista Prada del SoHo, un autentico ejercicio de Interiorismo, de tratamiento de los espacios, aplicación de materiales, la obra que cualquiera de nosotros desearía firmar un día.

7 de abril de 2008

...María

El “Mundo” de María es el Mundo de las Piernas, como el de los niños pero diferente.
María no levanta la mirada del suelo, sentada, acomoda su delgado y enfermizo cuerpo en un hueco de la fachada entre el Banco y el Supermercado y todo su horizonte es el que dibujan los zapatos de los transeúntes recortados en la profundidad de la acera, le pesa su desgracia o pasa estoicamente del resto de los mortales.

María es una Mendigo que arrastra su condición vagabundeando en busca de una esquina soleada y se abandona recostada en el suelo al abrigo de los tenues rayos de sol que le permiten soportar, mas mal que bien, el helado y duro pavimento en este comienzo de primavera frío y ventoso. Malviste con harapos, muchos, uno encima de otro, Ella es su propio armario.
Estas Fallas pasadas, con una Valencia asaltada por multitud de visitantes, con las calles y plazas repletas de gente, María, solitaria en su esquina tibiamente iluminada contrastaba su tremenda e inmóvil soledad manifestándose mas cruel si cabe en medio del alborozo general.
Terenci Moix decía que de la tristeza nos puede salvar alguna leve distracción, de la soledad, ni Dios.

Pero qué tiene María que la diferencie del resto de los desfavorecidos que consumen sus noches destechados envueltos en desordenadas láminas de cartón, poco, muy poco,
Sus ojos limpios y tranquilos, su mirada perdida pero placentera, su aparente ausencia de hambre y sufrimiento, su quietud que parece ignorar todo aquello que se mueva por arriba de los 30 cm.

María es una adolescente, pero es difícil acertar su edad, su cuerpo aunque de piel joven es lánguido y blanquecino, su mirada triste y ausente, su corta melena despeinada o mas bien sin peinar no ayudan a adivinarle primaveras, pero dónde esa adolescencia? ...donde o con quien habrá consumido esos primeros años que ojalá no sean los únicos.

Le pedí una foto para ilustrar este comentario, con un gesto cansino me insinuó que no, le ofrecí dinero y apartó su mirada volviéndola de nuevo hacia el suelo, fijándola sobre el secuencial dibujo con el que las baldosas forman el pavimento, pensé que en lo que respecta a este asunto, María, no tenía precio, quise ver su fondo mas sublime, el rincón de si misma menos deteriorado por la droga, el alcohol, el hambre, o vaya Usted a saber.

...Por cierto, a pesar de que se lo pregunté María nunca me dijo su nombre.