29 de diciembre de 2012

Adiós 2012


Parecerá demagogia y tal vez demasiado personal, pero este Post está dedicado a una despedida, la del año 2012.
Hay cosas mucho más importantes que el contenido de este vídeo, pero este año también es mío, para lo bueno y para lo malo.
No he podido evitar ser salpicado por la sarna socio-económica y en el camino he perdido muchas cosas, como la mayoría de vosotros.
Pero una, que siempre tendré es mi experiencia profesional en África; ésta, me ha permitido conocer un país y unas gentes a las que siempre hay que recordar y de las que siempre hay que volver a escribir.
No quiero prescindir del valor de civilización que tenemos, símbolo de progreso hacia una vida más placentera, pero que debería ser patrimonio de todos y no de unos pocos.
Este vídeo es un insignificante homenaje a una tierra que me ha movido el piso, y de la que nosotros pulgas civilizadas, tenemos mucho que aprender

Bienvenidos  todos  al  2 0 1 3

                       

26 de diciembre de 2012

Este jueves, relato. "Sueños"



Me muevo entre sábanas húmedas. Las noches de Agosto tienen algo de asesinas, lo que debería ser un plácido sueño se convierte en una insufrible pesadilla; que dicho sea de paso es como el negativo en fotografía, la misma realidad pero en una visión fantasmagórica.
Sueño y pesadilla… ¿no son la misma cosa, o no es acaso todo un sueño indistintamente del cariz que tome su desarrollo y desenlace?

Lo cierto es que aquella noche de hastío en el estío, me dormí pensando en un grandísimo relato, toda una novela, un texto de cabecera, un ensayo de referencia. Ese sueño, ¿he dicho sueño? Si, ese sueño que no es el que se consigue (no siempre) al dormir. Ese sueño, que despierto te sume en la más hipnótica de las idioteces. Ese, que pierde toda figuración de un día para otro.
Pero ese tomo, con lomo de cuatro centímetros… ese sueño, me quitaba el sueño, e insistía en ocupar un lugar en mi dispersa inconsciencia.

Esa noche, entre sueños de verdad y de mentiras empecé a construir mi aventura. Con una fluidez inusitada acumulé personajes, tiempos, lugares, argumentos. Con un racionalismo académico ubique fechas, diálogos, amores y desamores. Con una nitidez cómplice acaricié las hojas satinadas y el grueso de las cubiertas ya encuadernadas.

Son las siete y el despertador no para de sonar. Me incorporo lentamente, abro los ojos y me recreo en mi recuerdo nocturno. ¡Lo he soñado! Por fin lo he soñado… pero lo cierto es que ahora, despierto… no me acuerdo de nada.






19 de diciembre de 2012

Este jueves, relato. "Mi Plaza"



“Cuando llegamos a la plaza ya tocaban los músicos. El techo estaba adornado con flores y cadenetas de papel de todos los colores”


Son fiestas en el barrio de Gracia.
La veo entrar en la Plaza moviéndose al ritmo del pasodoble. Con las manos, Natalia dibuja corazones en el aire, siguiendo con la mirada la yema de sus dedos que se balancean abajo y arriba. Se acerca a los músicos y pegada a las esparragueras que hacen de barandilla espera a que en la rifa rifen cafeteras.
    -¿Bailamos?
    -No sé.
    -Es igual, yo sé mucho y te enseñaré.

Los chiquillos echaban petardos por las esquinas de la Plaza, mientras aquel apuesto y descarado muchacho le aseguraba que en un año sería su señora y que bailarían el ramo en la Plaza del Diamante.
    -Gira, gira Colometa
    -Me llamo Natalia.
    -Tú sólo puedes tener un nombre: Colometa.


He estado en esa plaza muchas veces, y sentado en uno de sus bancos con los ojos cerrados he imaginado esa escena esperando que los músicos enfunden sus instrumentos, y una vez  vacía y con todo el mundo en sus casas, verlos bailar un vals de puntas en la Plaza del Diamante.

¿Y aún me preguntas por qué la Plaza del Diamante?






12 de diciembre de 2012

Este jueves, relato. SE VENDE (a cuatro manos)



Aquel lunes de otoño de 2020, Tomás, responsable de mantenimiento, llegó al museo puntual como cada mañana. Le llamó la atención un cartel colocado en lo alto de la puerta que, en grandes letras fosforescentes, rezaba así: “SE VENDE”.

Perplejo y desconfiado, esperó la llegada de Don Antonio, el Director. Él le sacaría de dudas.
 
    -Es una decisión de las altas esferas- le contestó su jefe.
    -El Ministro ha dicho ya su última palabra. Ha decidido que hay que cerrar y venderlo todo por cambio de orientación en el negocio.
¡Malos tiempos para el Arte, Tomás! Ahora “molan” otro tipo de valores. Y no va a consentir por más tiempo la exposición pública de todo ese material obsceno y subversivo: Ese borracho con las uvas babeando por la cara, o ese otro de las Tres Gracias, clara e intolerable demostración de lesbianismo, o esa Maja enseñando su cuerpo de forma lasciva. ¡Esas Lanzas de Breda que acaban  recordando la Independencia de los Países Bajos!
Y todas esas toneladas de objetos de Rastro madrileño… ¡Hay que deshacerse de tanta subversión y de tanta cochambre!
Lea, lea… las condiciones de venta que publica hoy el B.O.E.

URGE VENDER
Magnífico inmueble de 45.000 m2 en pleno centro de Madrid, al lado del Parque del Retiro y cerca del Congreso, Cibeles y Atocha…
Construcción de dos plantas, del año 1785. Recientes obras de remodelación y ampliación en la zona de los Jerónimos. Acabados de máxima calidad.

Los materiales del inmueble se venden aparte.
Las colecciones de cerámicas, porcelanas, esmaltes, abanicos, dibujos y estampas  se venderán en lotes de cajas.
Las esculturas pertenecientes a las culturas griega y romana se venderán a peso.
Los óleos, telas y tapices se venderán al metro cuadrado. Queda anulada la subasta prevista.
Máxima versatilidad de uso para las 100 salas actuales, utilizables como Macroburdel, Parque temático (Casinos, Restaurantes, Peñas deportivas...) o como Gran superficie (Corte Inglés, Ikea, Mediamark...)

Precio total del inmueble: 100 millones de rajois (*) negociables.
* Un millón de los antiguos euros, desaparecidos en 2014


Relato de Sani y Alfredo.
Nota al margen: Alfredo y Sani, proponen añadir a las normas de Tésalo, una más: La norma MarDeTol (**)

** La Norma del "Margen De Tolerancia" en relación con la extensión de los relatos. Que el margen de tolerancia sea del 10%. De modo que  si se fija una extensión de 200, 300 ó 400 palabras para un relato, el margen de tolerancia  permita llegar a las 220, 330 o 440 palabras respectivamente





5 de diciembre de 2012

A fuego lento. Museo Peggy Guggenheim - Venecia




El paseo por el Gran Canal, es uno de los más recomendados en la visita a Venecia. Sus palacetes de fachadas húmedas, los viejos hoteles de aspecto rancio y los estucos de las paredes luciendo la más amplia gama de colores. La vista se va acostumbrando a esa riqueza de matices, sensaciones e historias escondidas entre la estrechez de sus callejuelas.
El museo Peggy Guggenheim es una sorpresa blanca, fresca. Un volumen diferente, presidido en su terraza delantera por una escultura ecuestre de Marino Marini de una obscenidad subyugante.


Después de disfrutar con la abstracción, el surrealismo y el expresionismo abstracto, su restaurante es la mejor escala para reponer equilibrar fuerzas.
El Antipasto, es el aperitivo frío servido antes del plato principal, plato tradicional de la cocina italiana. Incluye desde especialidades del chef hasta las sencillas aceitunas. Su objetivo es abrir el apetito sin saturar los sentidos. Un preludio al gran banquete de carnes o pescados.



28 de noviembre de 2012

Este jueves, relato. "A la luz de una vela"



Su voz era como un susurro cansino, hablaba y hablaba sin obviar detalles.
A esas horas de la noche, los pormenores sobre la historia de nuestra familia me adormecían sin poder evitarlo; bueno, era la noche y no los pormenores, pues había sido yo el que había animado a mi madre a contarme de nuevo esas aventuras que tanto me entretenían.

Con la cabeza apoyada sobre el mantel de hule, la miraba en un esfuerzo agradecido por ser como era.
Ella, mientras hablaba seguía cosiendo, pespunte tras pespunte, hilván tras hilván.

La vela, constante, sabía que no podía consumirse antes de que ella acabase su trabajo.
Sus manos y los bajos de aquel traje de novia estaban iluminados al cien por cien, la penumbra era la dueña del resto. Su rostro, quedaba sesgado en un contrastado claroscuro.

Era guapa, ancianamente guapa, sus arrugas parecían tener nombre propio. Los ojos perseguían la aguja, haciéndola coincidir con la tela y después con la superficie metálica del dedal.
Toda su vida pasaba por aquellos puntos, contenta por ser querida. Tan sólo una costurera, pero feliz, muy feliz.
A la luz de aquella vela, aprendí, entre cabezazos sobre el cálido hule, que se puede tener todo, sin tener casi nada.

21 de noviembre de 2012

Este jueves, relato. "Quehaceres paralelos"



Tengo  respuestas imposibles  para todas las preguntas posibles.
Todas…  menos para una.
Toda una vida de compartir conmigo mismo el mayor de mis secretos.
Dejando translucir solo opiniones divergentes  y emociones convergentes, con el único objetivo que esconder un Arte Paralelo. 
Una vida tangencial al margen de lisonjas y tormentas. Una doble cara. Un antifaz verde fósforo sólo visible en la oscura soledad.
Un taparme con la palma de la mano los ojos en pleno día para distraer mi desconcierto, mi gemela e impresentable otra personalidad.
Pero ahora, desnudo y comprometido, sé que ha llegado mi hora, la de la verdad.
De nada me vale desviar la atención disfrazándome tras un engañoso código bloguero de cartón piedra o de una exquisita apariencia con sombras de dudosa propiedad.

Ahora, saboreando mi engaño y mi secreto, viene Gastón y me obliga a destapar mis otras cosas, esas que posan sedimentadas en el fondo del armario. Eso por lo que no cobro, aunque  me pagan. 

¡Sí, claro que tengo un Arte paralelo!
¿Y quién no?

15 de noviembre de 2012

Este jueves, relato. "Una de tres"



Humo detrás del cristal.

Tengo que decir que me resultó difícil.
No quería que pareciese un plan de fin de semana.  Estaba frente a mí, en aquella sala de estar de su piso de separada.  Me gustaba mirarla, con la mirada ambiciosa del que está modelando un futuro.
Quería aprendérmela de memoria. Conocer su perfil,  disfrutar de todas las formas posibles de su cuerpo y retener esas tres dimensiones que me empezaban a enloquecer.

Tengo que decir que fue precisamente el desafío lo que me retuvo allí.
A su lado, archivo en casillas virtuales sus sonrisas, que son varias. Sus besos que mórbidos me descubren la morbidez de sus labios y, de los míos.
La madrugada transcurría plácida, llena de expectativas. La noche, ya vencida, quedaba borrosa entre sábanas de papel. Ella me fascinaba.  Jugué a levantarme y analizar la situación desde la distancia, me acerqué a la ventana y le invité a compartir aquel amanecer.

La primera calada de mi pitillo se escapó entre los cristales. El humo,  dibujó mis dudas en la superficie pulida entre visillo y visillo. Ella se acercó, y su vaho y mi humo se unieron para siempre.

A fuego lento. Harry´s Bar - Venecia


A mediados de 1950, a la condesa Amalia Nani Mocenigo, le recetaron una dieta extravagante a base de carne cruda. Habitual del Harry's Bar de Venecia, le explicó a su dueño Giuseppe Cipriani tal contrariedad, y éste, pensando cómo podría hacerle más agradable la comida sacó de la cámara frigorífica un solomillo de buey que fileteó en finísimas láminas. Lo presentó acompañado de una salsa de mayonesa  mostaza y worcesterhire.


El amarillo de la salsa se superponía al rojo intenso de la carne, lo que le recordó las texturas utilizadas por su pintor favorito, el también veneciano Víttore Carpaccio. No hace falta decir que este Bar, también lo frecuentó Hemingway
                         


En mercado:
300 gramos de solomillo de buey, 50 de queso parmesano, 2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen, una de zumo de limón, 1 de alcaparras y media de sal.
En Cocina:  
Se limpia el lomo  quitándole cualquier vestigio de grasa o nervadura, se envuelve en plástico y se pone en el congelador 2 horas.
Se corta en láminas finas, estirándolas sobre madera con un rodillo, sin romper la carne.
Se le agregan unas gotas de limón, el aceite de oliva, la sal, el queso parmesano y las alcaparras.
Reposar en frío 15 minutos y servir acompañándola con hojas de rúcula.




12 de noviembre de 2012

The beat of the night.



Mi noche tiene el latido de un corazón. Me gustaría decir que late inconsciente, distante de la realidad que acompaña el paso de los minutos, ausente de mi mismo. Pero no es así. Mi noche respira a mi lado, con una sutil secuencia de vida, con un ritmo pautado que dibuja luces en la oscuridad.
Así es alguna noche de mis pasadas noches. No es la noche de aquí exclusivamente. 
Somos mi noche y yo, esté donde esté, y en la parte de la noche que sea.

Pero es aquí donde mi noche se viste de misterio, donde es dos veces negra, más cómplice que nunca, donde la luminosa ilusión en la oscura realidad eriza el despertar y, aún no amanece.

Esta desnuda realidad, me recuerda que el sueño no es un sueño y que esa mirada perdida en el oscuro  horizonte, es una mirada a mi despertar. Y espero para abrir unos ojos que no se han cerrado todavía. 
Y despierto, me pregunto…  ¿Hay algo más importante que mi noche y tú? 



   

24 de octubre de 2012

Este jueves, relato. COLORES




El negro siempre llega tarde, serio y circunspecto. Refunfuña y protesta hasta el aburrimiento.
   -esto, no puede ser, vaya mierda de tráfico-
Gesticula con los brazos al aire reproduciendo no se qué cosa sobre su coche y el de los demás.
Su primo pequeño, el gris perla, no le hace caso, sabe que no tiene razón, pero no se lo dice… mejor así.
   -vamos primo, tómate una copa y relájate-
Marrón, su tío, hace años que no coge el coche, ya es mayor y al jubilarse consiguió una tarjeta bus con la que cubre sus distancias, incluso aquellas otras que se regala cada día.
   -sobrino, si hicieras como yo, más barato te saldría y menos disgustos tendrías-
Pero negro,  obstinado y cabezón sigue en sus trece.
   -Mira, no he bajado y le dado un par de hostias porque Dios no ha querido-

El rosa que es mujer y madre, hace años que asumió la clase de energúmeno que es su hermano, especialmente cuando tiene que acudir contra su voluntad al cumpleaños  de la abuela.
   -Siempre la misma excusa,  para ir al partido del domingo, no te habría incomodado tanto el tráfico-
Verde y naranja  son los gemelos del Rosa y tampoco son santo de devoción de su tío el negro, pero en cambio son el ojito derecho de la abuela  Violeta.
   -Tío, nos dejas el coche... Bueno, bueno, tampoco es para ponerse así-
   -No me pongo de ninguna manera. En todo caso, ya venía así.-
   -Venga hijo, se un poco más condescendiente con los chicos.-

El amarillo, que también es mujer, lo vive todo en la distancia, sirve en casa del  Violeta, desde que vino del pueblo, a los 14 años. Conoce a la familia como nadie y sabe de sus virtudes y defectos, sólo espera que algún día venga el Azul y la libere para siempre.


17 de octubre de 2012

Este jueves, relato. Primeras lecturas






Este jueves, relato. “Mis primeras lecturas”

Son las cinco de la tarde, hora de toros y toreros. La terraza del madrileño Café Gijón es un hervidero de gente que deambula de un lado para otro en busca de una sombra en la que sentar su curiosidad.
Dentro, en una mesa del fondo, los Srs. Tagore, Hemingway y García Márquez despachan sus primeras contradicciones delante de un humeante café. El grupo todavía no está completo, faltan la Sra. Rodoreda y el Sr. Bach, que se les unen de inmediato.

El nombre de un lector común a todos ellos, lanzado al centro de sus ciberconsciencias, les había golpeado en plena memoria obligándoles a viajar en el tiempo, juntándoles alrededor de una mesa hecha de y para la literatura.

El primero en abordar el tema es Tagore.
-Lo recuerdo, era muy joven y fue un reto para él, perezoso en las primeras páginas, pero ávido y emocionado al final, especialmente en: “Me he sentado esta mañana, en mi balcón, para ver el mundo. Y él, caminante, se detiene un punto, me saluda y se va”-

Le siguió Hemingway.
-Me dio la sensación de que era un tomo demasiado pesado para él, pero al instante se identificó con Roberto, veo el reflejo de sus ojos en mis páginas y su excitada emoción: “Así, pues, se encontraron de nuevo, a una hora avanzada de la noche, de la última noche, dentro del saco de dormir. María estaba muy unida a él y Roberto podía sentir la suavidad de sus…”

García Márquez, tomó la palabra.
-Se impresionó en la primera frase, no me lo podía creer, cogió un lápiz y empezó a subrayar desde: “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo”

Avanza la tarde, todos sin excepción escarban en su memoria, recordando a aquel joven que descubría en sus textos la gran aventura de la ficción literaria.

Doña Merçe, presume de ser la que más impresionó a Alfredo, en su Plaza… está uno de los párrafos que él recuerda con más fruición: 
“Volví al comedor, me senté delante de la mesa, y con la uña, me puse a sacar las migas de pan viejas que estaban metidas en una rendija muy grande”

-Curiosamente, (interviene Bach) mi texto fue el más corto y sencillo que leyó, casi un cuento de niños, sin embargo esta frase la repitió hasta desgastarla: “¿Es que los kilómetros pueden separarnos verdaderamente de los amigos? Si quieres estar con Rae, ¿no estás ya allí?”

Ya anochecido, dieron por terminado el encuentro, que con motivo tan curioso les había reunido durante unas horas alrededor de una mesa del madrileño Café Gijón.

Foto: Paco Alberola