31 de julio de 2015

Cerrado por descanso del personal. Un divage y un ¡hasta pronto!


Mi Verano es un resumen de los vicios que crecen conmigo. Podría llamársele también una antología prosáica de vanidades y lujurias. Ya os podéis imaginar que todas juntas al mismo tiempo, en la misma estación, son difíciles de ubicar. Todo es cuestión de apretar las unas contra las otras, esperando que quede un hueco por el que poder respirar... 
Respiro y digo: ¡Hasta pronto!

22 de julio de 2015

Este jueves, realto. En un lugar de Verona...


En un lugar de Verona, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho que vivía un joven tonto y afortunado del que poco se sabía. Ensimismado y soñador, se daba a leer textos de amor, alejándose en esta suerte de toda acción, refriegas y curiosidades sobre el comportamiento de hombres y bestias.
Es pues que, de esta forma, Romeo de Quijano, que así se llamaba, modeló en su mente el sueño que había dibujado en forma de hermosa dama. Sembró su casa con libros que hablaban de enamoramientos, desengaños, dichas y desdichas e incluso cartas donde la razón de la sinrazón se empequeñecía ante su Diosa de humo.
Así, dejado en sus pensamientos se le veía cada mañana creciendo ajeno al renovar de viejos odios con sus vecinos de enfrente, también de similar rango y poder.

Al atardecer, en su mirador, abandonado en la mística contemplación del deambular de carretas, una caminante le sobresaltó: Qué y quién era esa visión de su sueño en forma de hermoso aliento. Bajó y abordó a la dama, su sangre se alteró y su voluntad quiso que satisfacer la de ella fuera posible. A partir de ese instante, su única, señora y amada Dulcinea. En esto, los faunos y sílbanos acompañantes de la enamorada reconocieron al entrometido enemigo prometiendo venganza.
Tenía el joven un mozo cuarentón, Mercurio de nombre y de apellido Panza, que lo armaba y le ensillaba su rocín. Orondo como pocos y sabio como ninguno no sospechaba que sería el blanco del arbitrario castigo: El Fauno mató a Mercurio y Romeo mató al Fauno.
El drama estaba servido y la tragedia por consumarse. Dulcinea abatida decide consultar con su confesor. Éste conviene en ofrecerle una droga que la someterá a un intenso coma durante dos horas.
En su presencia, creyendo que su amada está muerta, Romeo comparte la droga que él cree veneno. Al despertar, Dulcinea se encuentra con su amado tendido a su lado, y decide acompañarle en la desdicha. 

Nunca ha habido una historia de amor más... más... más... que esta, la de Dulcinea y su Romeo.

21 de julio de 2015

Palabra 30 de 53: Vendaval

¡Vaya leche!
No imaginaba que hacía tanto viento.


15 de julio de 2015

Este jueves, relato: FLORES Y COLORES


¡Fucsia! Qué difícil era de pronunciar, Fuc... sia.
Los muros del huerto de Santa Rita estaban cubiertos por enredaderas que abrazaban sus superficies encaladas de blanco. Luego, con el tiempo, supe que esa planta trepadora se llamaba "Buganvilla" y su color era el "fucsia".
Aquella tarde, durante unos minutos fue el tapiz sobre el que Violeta y yo nos besamos por primera vez. Algo que debería de haber pesado toda la vida sobre nuestras conciencias porque no sólo fue el primer beso, sino también el primer pecado. Al día siguiente sin pasar por el confesionario tomamos nuestra primera comunión, obviamente... ¡Sin la gracia de Dios!
Hoy, unos años después la magenta trepadora ha dejado paso a un paramento alicatado hasta los tres metros, desde donde nace el luminoso de un Garaje. Violeta se casó con el hijo pequeño del propietario del huerto, y yo compuesto y sin novia, soy el mozo repartidor de una floristería que paradójicamente se llama "La Buganvilla de Santa Rita"

Pero ya sé decir de un golpe... ¡Fucsia! Y eso que desde entonces no he vuelto a pisar un confesionario.


9 de julio de 2015

Este jueves, relato: "Sucedió en un tren"


Este jueves, el relato tiene una introducción de la que todos debemos partir, y que es esta: "Su voz era como un susurro, hablaba y hablaba sin escatimar en detalles. A esas horas de la noche, los pormenores sobre la historia de nuestra familia me adormecían sin poder evitarlo. El abuelo repetía una y otra vez la aventura de aquel viaje en el que una vez en el tren..."

...se enamoró de mi abuela. Era su primera salida de casa. Su primera ausencia. Solo en el compartimento disfrutaba del paisaje, perdiéndose con la mirada fija en la ventana entre verdes y azules. Desde su asiento de tercera, veía pasar la vida a cien por hora. Ella subió en el apeadero de San Clemente ocupando una plaza frente a él. A partir de ese momento, no había más ventana que ella, a la que se asomó, vaciando alma y cuerpo hasta perder el sentido y, en la búsqueda, encontrar el sueño de su vida.
Hoy, solo, mi abuelo vive mirando esa ventana, la del tren, la de los azules y verdes. En su soledad, la ve a través de ella, mirándola, añorándola, deseándola, apurando cada minuto frente a ese rectángulo de cristal con la cortinilla subida, que también es vivir y sufrir.
Celebré haber sido yo, el que lo había animado a contar por enésima vez esa aventura que, conociendo de memoria, siempre acababa humedeciéndome los ojos.


Relación de Participantes: "SUCEDIÓ EN UN TREN" (Las imágenes son una idea de Casss)

5 de julio de 2015

Este jueves, relato. Convocatoria


De la mano del amigo Juan Carlos, recibo la tarea de proponer un tema para este próximo: "Este jueves, relato" Y para que no sea tan sencillo, incorporo algunos matices:
1.- Éste no será un relato como siempre, sino un relato corto de no más de 200 palabras, sí, ya sé lo que dijo Tésalo, pero le he consultado y está de acuerdo.
2.- Tu historia nace y da continuidad a partir de mi introducción, que no cuenta para el límite de palabras.
2.- El tema será "Sucedió en un tren" con todas las variantes reales o de ficción: época, tipo de tren, estaciones, cercanías, larga distancia, etc.

Como siempre podéis utilizar la foto de la propuesta o alguna otra que os parezca más apropiada a vuestro relato.
Comunicarme vuestra publicación con un comentario en este post y añadir el enlace a vuestro relato.
Podéis hacerlo desde el miércoles noche al viernes, pues el sábado cerraremos la convocatoria.

Introducción:
"Su voz era como un susurro, hablaba y hablaba sin escatimar en detalles. A esas horas de la noche, los pormenores sobre la historia de nuestra familia me adormecían sin poder evitarlo. El abuelo repetía una y otra vez la aventura de aquel viaje en el que una vez en el tren..."


2 de julio de 2015

Este jueves, relato: Un día en la vida de...


Un día en la vida de un muerto.

00'01.- Hoy, primer día de mi ausencia, me ahoga la melancolía y me desbordan los recuerdos... no quiero mirar atrás.

06'00.-  Sigo perdido, perplejo en este nuevo amanecer. Me lleno de ausencias irrecuperables, no caben más de las que, a última hora, pude coger.

08'00.- Ya es de día, pero me sigo viendo oscuro y gris, no sé como iluminarme. Deseo encontrar algo mío, aunque sean las mentiras.

12'00.-  Doce horas han pasado y yo, entre nubes, me disfrazo de otro que se me parece, insisto, pero nadie me cree ¡Ingrato destino!

16'00.- Dieciséis horas de no ser yo. Me rodean mis amados, me acarician mis amadas, estrecho el círculo e intento hacerlos míos. Se me esfuman, soy de humo.

20'00.-  Veinte horas de desear: deseando tocar, deseando oler, deseando ver y oír, deseando llorar pero el deseo es carnal y ya no está a mi alcance.

24'00.- Un día de renuncias, recelos y envidias. Solo sin mi sombra llego hasta el horizonte, cruzo su puerta y me pierdo para siempre.