31 de diciembre de 2013

Feliz 2014 (desde el descaro y la contradicción)


        

Hoy, cuando caiga la noche y con ella la fiesta, todo quedará dispuesto para un nuevo día. Un día que amanecerá en silencio. Prólogo de un año en el que todavía nos tenemos que acomodar buscando la ocasión para reencontrar nuestro Yo. Ese, al que esta noche, con dos copas de más le haremos prometer que envejeceremos dignamente escribiendo en una servilleta sobre la espalda de nuestro acompañante la consabida retahíla de deseos de enfrentarnos a todos y contra todo, especialmente aquello que está quieto y se pudre.
Seamos jóvenes y contradictorios, por vocación, por convicción, por naturaleza, porque SÍ...


25 de diciembre de 2013

Este jueves, relato. Colores para la Navidad


Haciendo acopio de recuerdos, según aconseja Nieves en su propuesta de este Jueves, me remonto a las Navidades del 2009 y recompongo, adecuo, acorto y me versiono a mi mismo en este cuento: 

El primero en llegar fue Rojo, elegante y luminoso. Él, era el responsable de la convocatoria de la que saldrían las pautas de actuación para aquellas entrañables fiestas. También era el más relevante, portador de emociones y sentimientos. Todo giraba a su alrededor. Meticuloso, ordenaba los papeles que más tarde repartiría con la precisión de siempre.

En segundo lugar llegaron juntos, Amarillo y Verde, alegres y frescos, canturreando por lo bajo algo de una zarzuela que no llegué a reconocer. Ambos con cometidos diferentes, el primero para envolver y atar los buenos deseos, y el otro, Verde, como soporte o fondo, algo así como la esperanza en forma de espacio escénico, ambos sabían de la importancia de su papel, aunque sólo fuese como en el cine, un papel "de reparto".

Dorado, entró, aún sin haberse cerrado la puerta, vestido de trigo, y oliendo a Sol, sofisticado y brillante, se sentó de espaldas a la cristalera.

Violeta y Rosa, tardaron un poco más, tímidos, reservados, saludaron discretamente y se sentaron juntos al final de la gran mesa, cruzaron sus piernas y esperaron acontecimientos.

De par en par se abrieron las puertas, para la entrada solemne de Blanco, puro, seguro y parsimonioso en sus movimientos, ocupó el sillón junto a Rojo, compartiendo con él un pausado momento de tranquilidad contagiosa.

Azul, entró a continuación, ensimismado, como inmerso en aguas profundas, inspirando una envidiable confianza, propia del que siendo todo afecto, está iluminado por los celestes brillos de un firmamento de interminables lecturas.

Llegó la hora y faltaba el de siempre, su demora, no siendo grave, ponía de manifiesto su condición de color triste, mediocre. Torpe, avanzó hasta ocupar su asiento, saludando con un gesto de medio tono, justo en ese momento, tomó la palabra Rojo, que dijo:

"Ahora que por fin ha llegado Gris, empecemos con el plan para inundar de colores al Mundo en esta Navidad."


22 de diciembre de 2013

Los domingos, vamos de Museos... Chillida Leku. Hernani. (25)


La visita de este domingo nos lleva a un Museo que después de algunos años de andadura, permanece cerrado al público. Es el Chillida Leku. La Obra del escultor donostiarra vive en la intimidad del caserío Zabalaga, con una puerta abierta al estudio y a la investigación. Esta intimidad será conjugada con su universalidad, mediante la difusión de la obra que viajará con carácter temporal a diversos museos del mundo, tal y como Eduardo Chillida quiso.

  


18 de diciembre de 2013

Este jueves, relato. El regalo Navideño


Hoy es mi día, por fin voy a comprar mis regalos de Reyes. La mañana está tranquila y a esta hora, la calle fluida y rápida. Alcanzo las puertas del Gran Almacén y me acerco a la sección de Música.
Suena mi iPhone…
     -Me da igual que sea víspera de Reyes, ¡necesito los planos para esta tarde…!-
Alterado y confundido, llego al mostrador de Clásica, no recuerdo lo que venía a comprar. ¡A, sí! La Traviata de Salzburgo...
     -lo siento pero ayer agotamos existencias-
Salgo a la calle en busca de una alternativa a Verdi y al doblar la esquina me tropiezo con un indigente:
     -dame algo...-
Rastreo el fondo de mi bolsillo y al tacto reconozco una moneda de 2 euros. No quiero sacarlas todas y delante de él elegir la de menos valor, total… qué hago yo con 2 euros.

De nuevo suena mi iPhone, los primeros acordes de “el loco de la colina”, debo de cambiarlo, estoy empezando a odiar a los Beatles,
     -No, lo siento se ha confundido, no soy Tomás…- respiro hondo e intento relajarme.

Todavía no he comprado nada, paciencia, allí hay una librería. Cerca de la puerta me aborda una gitana, me coge la mano e insiste en predecir mi porvenir,
     -Señorito, si me da algo le leo su futuro-
No hay forma de deshacerme de ella, insisto por activa y por pasiva, sin conseguir que recorriendo su índice por la palma de mi mano, me vaticine las más disparatas aventuras.
Ya en el interior me intereso por el Nadal de este año. 
     –Lo siento, acabo de vender el último a este señor-

Pasa la mañana y sigo sin Verdi y sin el Nadal,  los acordes de The Fool on de Hill, me trasladan al mundo real. Mi mujer, que no me olvide de la tintorería. Mi hermano, que me espera para el aperitivo. Mi hija, que necesita el coche para esta tarde…

Abatido y desesperado, llego al portal de casa, y…
     -Señor, estoy en el paro y vendo 6 pares de calcetines por 12 euros, le interesan.-
     -No, no  me interesan.-
Al segundo y pensándolo mejor le llamo y le digo:
     -Oiga Ud. ¡el de los calcetines! ¿Qué le parece si le doy esto, por todo el lote?-

El parado de los calcetines, se marcha con cara de circunstancias y mi iPhone en el bolsillo.



15 de diciembre de 2013

Los domingos, vamos de Museos... Arquitectura sensiblemente diferente. (24)


Hoy domingo, por segunda vez salimos a la calle y nos damos un paseo por ese inmenso Museo Global que son los cinco Continentes.
Hoy, vamos a ver algunos de los edificios contemporáneos más singulares, raros, diferentes salidos de las manos de arquitectos de reconocido prestigio y otros de autores totalmente desconocidos.
Abrocharos el cinturón, dejar la mesilla plegada y el respaldo en posición horizontal que, despegamos...


              

11 de diciembre de 2013

Este jueves, relato. De mayor quiero ser...


      A los 10 años, Terry, necesitaba 10 minutos para contestar a esta pregunta, eran muchas las cosas que le gustaría ser de mayor:
     -Quiero ser como el tío Tom, policía, me gusta su uniforme y la gorra de plato. Mandar en las calles y llevar un coche con sirena-
     Terry utilizó tres minutos para gesticular imitando a su tío con movimientos marciales y apuntar con un arma imaginaria a unos malos imaginarios.
     -También quiero ser como Charlton, el novio de Lucy, salir al monte todos los fines de semana y llenar las paredes de mi casa con trofeos de caza-
     Cuatro minutos le llevó señalar los vacíos de la pared de su habitación imaginándola llena de cabezas abatidas por su escopeta de juguete.
     -Pero lo que más… ser juez, como mi papá, vestir con la toga y golpear con la maza en la mesa ordenando silencio y condenando a la cárcel a todos los que se burlan de mí en el colegio-
     Durante cuatro minutos imitó los gestos de su padre, sentenciando, sin dejar títere con cabeza.

     Terry acaba de cumplir los 16, tan solo le han bastado 10 minutos, (el tiempo que necesitó para escenificar sus sueños de adulto) para entrar en la escuela primaria de Newtown y sembrar el horror en la que fue el aula de su adolescencia.

8 de diciembre de 2013

Los domingos, vamos de Museos... Hermitage_San Petersburgo. (23)



     Curiosos los nombres de los cinco edificios que unidos forman este conjunto arquitectónico que es el Museo de San Petersburgo: El Palacio de Invierno, el Teatro de Hermitage, el Hermitage Pequeño, el Hermitage Viejo y el Nuevo Hermitage.
     El Museo se encuentra situado en el corazón de la ciudad, entre el malecón del río Neva y la Plaza del Palacio. Actualmente el Hermitage atesora más de dos millones y medio de objetos culturales y artísticos de los pueblos de Europa y Oriente desde los tiempos más remotos hasta el siglo XX.
     La historia del Hermitage se inicia con Pedro el Grande, cuando adquirió varias obras de arte. Se considera que el museo nació oficialmente en 1764, cuando un comerciante berlinés envió 225 cuadros a Catalina II en pago de unas deudas. Al recibirlos, Catalina quiso que su galería no fuera superada por las colecciones de otros monarcas y comenzó a comprar casi todo lo que se vendía en subastas europeas.
     El visitante puede seguir el curso de la historia del estado ruso, en un paseo guiado por las salas del Palacio de Invierno. La influencia de los valores imperiales y de la gloria está presente en su ornamentación.
Este edificio era la residencia principal de los zares rusos, cosa que determina su carácter fastuoso, el Hermitage Pequeño fue construido para la vida privada de Catalina II. La emperatriz quería descansar de la vida oficial en un lugar más acogedor. Por ese motivo el palacio fue denominado “Hermitage”, palabra francesa que significa “ermita”, y a él solamente podrían acceder sus invitados personales.

          

4 de diciembre de 2013

Este jueves, relato. Conventos.


    Paseo por este jardín, sola, viviendo y padeciendo una soledad obligada. Me acompañan algunos libros y en esencia sus autores; en su lectura me pierdo queriendo, entre matorrales, desde donde se respira el dulce aroma que despiden los almendros.
    Camino entre milenarios muros agrietados y descubro al doblar cada esquina la vista desnuda del ocre pajizo de los trigales que bordean la ciudad.
    Me detengo en el claustro, admiro las miniaturas sobre los Comentarios del Apocalipsis. La cúpula, a continuación, presume de un vistoso trabajo de cantería con una gran decoración profusa de guirnaldas y amorcillos. Ahora, estoy serena, iluminada, en paz conmigo misma, muy lejos de mi otra realidad.


Mi nombre es Juana, Juana de Castilla, y sería la mujer más feliz del mundo si me permitieran salir en libertad... fuera de los muros de este Convento.

3 de diciembre de 2013

Arusha, una imagen para el recuerdo.



Mi alma no es una estación, sólo un apeadero donde las hierbas y rastrojos crecen hasta esconder esas dos líneas de hierro que nunca llegan a juntarse.
Pero a veces, la vida te regala tiempo, el justo para ir, vivir y volver a contarlo.
Y somos lo que somos, los olores y las imágenes que obtuvimos en el camino y que se perpetúan en nuestro recuerdo. Una segunda juventud, que, al igual que la primera, exige exaltaciones que se acomodan y estallan en esta nueva etapa tan parecida a una virginidad repentinamente rota.   ¿Habrá trampa en todo esto? Sé que algunos se resisten ferozmente a esta experiencia, pero curiosamente, a veces, la emoción te estalla en plena cara, iluminando ese apeadero en donde últimamente ni los mercancías se paran.

   
Arusha, Mayo 2012

1 de diciembre de 2013

Los domingos, vamos de Museos... Museo del Helado. Bolonia. (22)


El Gelato Museum Carpigiani es el primer museo del helado del mundo. Se encuentra en Anzola Dell’Emilia, un municipio de la provincia de Bolonia, y es un recinto que aborda la cultura y la tecnología relacionada con este postre.
El proyecto fue impulsado por Carpigiani, una empresa especializada en máquinas heladeras, y abarca la historia del helado, desde su surgimiento como el manjar dulce preferido por los emperadores romanos, hasta hoy, que es una golosina accesible, fácil de conseguir incluso en las calles.

El Museo alberga más de 20 máquinas de helado, conservadas en perfectas condiciones, además de otros instrumentos que se han usado para su preparación a lo largo de la historia. Las visitas incluyen presentaciones multimedia, fotos y documentos históricos, accesorios, utensilios, entrevistas en video y otras curiosidades relacionadas con la historia, la cultura y la tecnología del helado.

La historia del sorbete y del helado es mucho más compleja y articulada de lo que se pueda imaginar; ésta no empieza con los carritos y los heladeros que, en la calles del mundo, gritaban: ¡helados!, sino mucho tiempo atrás. O sea, en el momento en el cual los hombres empiezan a apreciar los beneficios del beber frío.