27 de marzo de 2013

Este jueves, relato. "Con... Jugando palabras"



Señoras y Señores, dicto el veredicto: “Inocente Indecente”
El nombre no hace a la cosa. Y ésta, con alas de arcángel herido, perdido y engreído besa el cielo en un guiño de engaño, de tal tamaño que las dudas se hacen deudas.
Protagonista cuentista, cuenta  que trajo un traje. Uno sólo, del resto mintió presto.

No temas, el tema es otro y esta cosa para bien o para mal es casa olvidada. En cualquier caso, tanto casa como cosa, y hombre como nombre son casos para un estudio aislado, es decir, en el estudio de al lado, pero no juntos, cada uno en su momento, lento.
Más revuelo por un pañuelo mal llevado y por unos calzoncillos mal lavados, que nos han recordado en que país estamos, vamos, de trigo, ¿qué digo?  De maíz, feliz y franciscano…


23 de marzo de 2013

Desempolvando textos



En alguna ocasión recordaba el desdichado destino que tienen nuestras entradas. 
Se solapan unas a otras, amontonándose como expedientes de Juzgado y disfrutando de una corta vida; justo, la que tarda en aparecer la siguiente publicación.

Afortunadamente no son testigos de papel que siendo actuales hoy, son el envoltorio del bocadillo de mañana, pero es ley de Blogger. 

Hoy, cuando estoy próximo a las 500 entradas, lo hago rescatando aquel primer texto, con el que me estrené en los "Sábados Literarios..." en Abril de 2009




Qué pasaría si yo no fuera yo?
Sé quien me gustaría ser, pero esa no es la cuestión, la cuestión es, ¿quién sería en realidad? Miro a mi alrededor y me fijo detenidamente en mis hipotéticos otros yos.

Quizás aquel joven, vestido de semana santa,  solemne, serio y oscuro, está pálido y parece enfermo, camina demasiado deprisa y parece que va a ninguna parte para ser yo.

Quizás este otro adulto, ¿Qué lleva puesto? parece un uniforme, variada gama de grises que acaban en el casi negro de los sucios y viejos zapatos. Lleva la vida a cuestas, le pesa demasiado para ser yo.

Y esta señora, ¿Por qué no? Sería una señora estupenda, no estaría mal que alguna vez lo probara, pero no, no podría con tanto riesgo, esfuerzos sublimes, desigualdades evidentes, poco reconocimiento para ser yo.

Quizás ese gorrión que adivino entre las ramas del árbol. ¡No! imposible, no entiendo de pájaros, ni de perros, ni de gatos, sin embargo creo que me estoy aproximando, su ordenada acritud me resulta familiar.

Ese sí, ese podría ser yo, lo veo de cintura para arriba y me gusta, barba de tres días y ojeras de cuatro noches, pelo canoso despeinado con los dedos de la mano, se muestra incómodo por mi insistente descaro, fijo la mirada y despliega sus dudas, yo también me siento desnudo y decido alejarme cuanto antes de esa luna del escaparate.

Ese, quizás, sí podría haber sido Yo.


(Foto de cabecera de Paco Alberola)



13 de marzo de 2013

Este jueves, relato. A mano...


A mano.


Moldear y acariciar al tiempo que se crea lo desconocido.
Imaginar que las manos húmedas toman el barro y perfilan el volumen del deseo.
Modelar sin pausa, extasiado, en un caos de conexión emocional con el elemento natural  y lanzar las manos a la aventura de la creación.
Los dedos calibran el fondo y se hunden en la superficie inmediata, o hábiles, repican cincelando pliegues, arrugas y arterias, que vivas se adueñan del espacio y del tiempo.
Las manos no destruyen, sólo  transforman.
Indistintamente de la magnitud de la obra y una vez terminada, el artista, convulso, enloquecido por tanta belleza y desatando una cólera contenida le golpea en la rodilla exigiéndole que hable…  ¿Por qué no me hablas?  
Y ante el silencio de la piedra cae vencido a sus fríos pies.




10 de marzo de 2013

Arte callejero en París



El arte en las calles de París tiene un ilustre pasado en el diseño de carteles. Un rito para muchos artistas al final del siglo XIX.

La capital francesa ha permitido a los artistas del GRAFFITI reafirmar sus fortalezas históricas de arte callejero. Hoy, sus calles están tomadas con pinturas que sugieren, ilustran, motivan y especialmente acompañan en el pasear cotidiano:













Fuente de información Wizz Air Magacine y Alfredo Cot


6 de marzo de 2013

Este jueves, relato. Es el viento...


Soy un relator de papel a merced del viento.
En mi soledad e indefensión, vuelo como una hoja mecida caprichosamente entre líneas.
Leo esta página confiado en empezar por el principio, como sería habitual en circunstancias normales. Pero Eolo, agresivo, en un ataque feroz me desplaza a la segunda línea donde releo que en mi soledad e indefensión vuelo como una hoja mecida… 
Él insiste y como a un muñeco de trapo me lanza sobre la decimosegunda línea, que cuenta como una brisa gratificante e inesperada, me da cierta...
Una brisa gratificante e inesperada, me da cierta tranquilidad, permitiéndome seguir la lectura con orden y concierto...
Traidor, impacta con toda su fuerza lanzándome de bruces al final de la página, donde me sostengo a duras penas para leer que hay más relatos sobre el viento en el molino de Juan Carlos...
Incansable, helado y veloz, me zarandea de arriba abajo, de derecha a izquierda, y vencido caigo sobre el principio del relato e inevitablemente descubro que, soy un relator de papel a merced del viento.

4 de marzo de 2013

Calentando motores con el lejano olor a polvora


Os invito a un corto paseo por algunos de los más emblemáticos lugares de mi Ciudad, que estos días se engalana para sus fiestas falleras.
Orgulloso y sensible a unas señas de identidad que pertenecen a otra época y en las que los conceptos no estaban equivocados, ni las tradiciones malheridas. 
Bienvenidos con el fondo musical de una preciosa habanera.