29 de abril de 2012

Tanzania.


Tanzania no se puede explicar, al menos de una forma lógica, práctica o consecuente con los tiempos que corren. Si lo intentas, resbalas, te pasas o te quedas corto. Pero aún así, con el riesgo de epatar más de lo razonable, merece la pena intentarlo. 
Tanzania huele a Reserva Natural, a picantes y a tinte de mil colores que lucen sus mujeres en una inacabable variedad de estampados con los que lucir sus esplendidos cuerpos. 
Tanzania es intensamente verde desde el cielo y roja a pie de zapatilla. Sus ciudades, a vuelo de pájaro, son un hormiguero de sombras oscuras como el ébano que patean sus caóticas avenidas o pasean lentas, pero sin pausa los campos de maíz recién plantado.



El tanzano es dueño de su tiempo, no tiene prisa, los indios corren por él y también por él, ganan su dinero.
Es el primero en extender su mano en un saludo que empieza con una invitación y acaba con una mirada curiosa, limpia y penetrante. Clava sus grandes ojos en los tuyos y juega a contemporizar en un juego amable que está acostumbrado a ganar. Te saluda dispuesto a negociar a la baja cualquier tipo de complicidad y te despide al mismo tiempo con un… “Jambo, Jambo” sabiendo que a este nuevo conocido, no lo volverá a ver nunca más.


Tanzania y el tanzano van de la mano, pausados, dispersos, arrastrados por movimientos  financieros, inmobiliarios y sociales que les pesan como losas y que en la mayoría de los casos no protagonizan debidamente. Además de su tiempo, son dueños de su cultura, de sus costumbres, de sus lenguas y de una geografía envidiable para el resto del mundo. 
Sería demagógico y tal vez de mal gusto, extenderse en su miseria y escasez, que también las hay, pero su futuro está a la vuelta de la esquina. El reflejo en el espejo de Kenia les ilumina aclarando un porvenir que no se hace esperar. Desde luego que hay muchas, muchísimas prioridades, más importantes que la Modernidad.


Arusha, 29-04-2012



18 de abril de 2012

Este jueves, relato. "Una de espías"




La noche esconde la imagen oscura de Peter. Está decidido a llevar a cabo su misión y se envuelve misteriosamente entre la niebla, avanzando imparable hacia su destino.
No le mueve el dinero, ni la envidia, ni los celos, ni el falso reconocimiento, ni tampoco el disfrazado lucimiento personal.
Peter sabe que después de su trabajo, seguirá en el anonimato.
Sólo en su interior brillan luces por la satisfacción de una labor bien hecha.
Sólo consigo mismo, repasa los detalles y sonríe entre dientes y solo, en esa habitación de hotel que es su circunstancial presente, esboza una pequeña mueca de felicidad.
La noche y la alevosía, justifican con levedad su pecado. Más tarde, espiará hasta la extenuación, copiará y plagiará como un obseso.
No sabe con certeza lo que va a encontrar, pero todo lo que encuentre es Vida para él.

Por fin, el Dossier soñado, las instantáneas más comprometidas, los textos más cáusticos, la síntesis de la felicidad, los poemas más enigmáticos, la ironía más refrescante... documentación valiosa, feroz, profunda, evocadora y comprometida. Incluso unas páginas en blanco para intentar mancharlas a su propio gusto.

Peter, introduce la ganzúa de acero en la vieja cerradura, que cede al instante. Unos pasos más y estará delante del archivador gris metálico. Orienta su linterna hacia el primer gavetero y con habilidad meteórica, selecciona entre decenas de carpetas.

Allí está el deseado objeto de su codicia, y después de confirmar la autenticidad del mismo... lo acaricia con ternura, lo abraza con pasión, lo guarda con celo y lo roba con avaricia. Por fin, en su poder, el primer ejemplar del libro “Los Jueves, Relato...”

12 de abril de 2012

Este jueves, Relato. Colombia




¡Tierra a la vista!


Era el cuarto viaje de Cristóbal Colón. Después de visitar algunos territorios conquistados, exploró el golfo de Urabá, una pequeña lengua de mar que se extiende al sureste, en la desembocadura de uno de los ríos más caudalosos del mundo: El Atrato. Por este río entró la conquista española y llenó de pueblos sus orillas.

El Genovés, una vez más, pisó tierra en busca de las Indias Orientales, Japón o el Imperio Chino.
Esta vez lo hizo solo, sus cartógrafos y asesores quedaron confinados a bordo por su obstinada torpeza en la interpretación de los viajes... Sólo se habían equivocado de Continente... 19.000 kilómetros en la dirección opuesta.

No obstante, la suerte acompañó al marino. Finalmente al adentrarse en aquel exuberante y hermoso paisaje, se encontró con bellos aborígenes adornados de perlas y dio gracias a Dios. Colón pensó que había descubierto el Paraíso Terrenal.

Más tarde el venezolano Francisco de Miranda, a aquel paraíso, y en honor del descubridor le llamó: Colombia.




7 de abril de 2012

A fuego lento. El Cranc. Altea


Al islote que hay frente al Cranc, se le conoce por el león dormido. Más hacia el sur el paisaje lo domina la bahía de Altea y el majestuoso peñón de Ifach, las lomas del Mascarat y su puerto deportivo. El único del mundo que coincide con el meridiano 000º 00' 00" de Greenwich.


Fritura de pescado de la bahía.
Mercado:
Pescadilla, salmonetes, palallas, boquerones, harina, limón, sal y aceite de oliva
Cocina:
Limpiamos, lavamos y escurrimos los pescados. Calentamos bien el aceite para la fritura. Sazonamos los pescados, enharinamos y vamos friéndolos por tandas en el aceite caliente. Los sacamos y los dejamos escurrir sobre una fuente con papel absorbente. Para servir, disponemos en los platos dos o tres piezas de cada tipo de pescado. Acompañar de limón en gajos y ajo-aceite.




4 de abril de 2012

Este jueves, relato. Tengo obras en casa.




Aquella casa, costó poco y pensamos que con un poco más, nosotros mismos podríamos restaurarla.
Sólo había que sanear algunos tabiques, actualizar la fontanería, barnizar las puertas y ventanas... con una mano de pintura quedaría de "lujo"

Me gustaría publicar que todo salió según lo previsto pero lo cierto, es que esa aparentemente sencilla reforma, se convirtió en la más terrible de nuestras pesadillas.

Para nuestra desgracia, nunca una casa muerta, ha estado tan sospechosamente viva.
Sólo teníamos que hacerle el boca a boca y sus pulmones comenzarían a funcionar.
Sólo teníamos que aplicar a su cuarteado rostro un poco de maquillaje y sus arrugas desaparecían para siempre.
Sólo teníamos que vestirla con un poco de seda y esta mona dejaría de ser mona.
Sólo teníamos que inyectar un poco de vida y su descalcificado esqueleto brillaría como el más luminoso de los neones.

Todavía me pregunto que salió mal.
Tan sólo teníamos que elegir entre el blanco crudo y el blanco nieve para las paredes, el nogal o el roble para las puertas, el aluminio natural o el lacado crema para los ventanales, el parquet pegado o flotante para el suelo, el algodón o el tergal para las cortinas, la lámpara de araña o los focos empotrados para el Comedor, el mármol o el Gres para la cocina, las puertas correderas o practicables para los armarios o que estos fueran empotrados o no...

Me gustaría publicar que todo salió según lo previsto pero lo cierto, es que hoy, a las 12’00 firmamos nuestro divorcio.



1 de abril de 2012

A fuego lento. Teatriz. Madrid



La noche del 8 de marzo de 1933, Federico García Lorca, tuvo que subir varias veces al escenario para aplacar al público del Teatro Infanta Beatriz, que aplaudió entusiastamente la poesía hecha carne de Bodas de sangre, e hizo de aquella noche un acontecimiento inolvidable.
En 1989, de nuevo todo Madrid se vuelve a reunir en torno a unos espacios que siguen siendo teatro por los cuatro costados. Hoy 23 años después, imaginamos cómo serían las emociones que se vivieron  en la inauguración del Restaurante Teatriz (Teatro-Beatriz)


Philippe Starck revolucionó el interiorismo con su primer proyecto en España, nuestro diseñador más internacional Javier Mariscal creó la imagen y Arnold Chan ideó escenarios imposibles con la luz como único instrumento.
Juntos crearon un espacio de referencia en un Madrid que se hacía cada día más vibrante. El patio de butacas ha pasado a ser el comedor, el escenario, la barra, y los palcos, reservados para copear teniendo una visión aérea de todo el restaurante.


Ingredientes para 40 ravioles de ricotta y espinaca:
Para la pasta:
-250 grs. de harina. 2 huevos y una yema. Sal.
Para el relleno:
-250 grs. de espinaca fresca. 125 grs. de ricotta fresca. Sal y pimienta. 1/4 de cucharadita de nuez moscada. 50 grs. de queso rallado.
Preparación:
-Preparar la masa de la pasta de los ravioles amasando todo junto.
-Saltear la espinaca en una sartén antiadherente con unas gotas de aceite.
-Poner en la procesadora la ricotta, el queso rallado, la nuez moscada y salpimentar.
-Incorporar las espinacas y procesar.
-Dividir la masa de la pasta y hacer tiras de aproximadamente 10 cm  bien estiradas en lo posible de tamaño parejo.
-Extender una sobre la mesada  y con ayuda de una cucharita poner el relleno en pequeñas porciones un poco distanciadas una de otra.
-Superponer la otra tira de masa de 10 cm , tratar de eliminar el aire que pueda quedar atrapado y cortar con la ruedita para hacer ravioles.
-Cocinar los ravioles de ricotta y espinaca en abundante agua salada o freezar.